10.9.12

El petróleo también impregnó la literatura




Aunque el escritor Gustavo Luis Carrera dedicó un libro a demostrar que "no existe" una novela petrolera, especialistas sostienen que buena parte de la narrativa contemporánea expresa el impacto del oro negro en nuestra sociedad

por Raúl Cazal



En el siglo XX, intelectuales y ensayistas venezolanos afirmaban con cierta vehemencia que no existía una literatura del petróleo en Venezuela, en la medida en que hubo, por ejemplo, una novela de las dictaduras gomecista o perezjimenista.

6.9.12

Todo tiene su final

por Manuel Parra Aguilar


Narrados mediante un tono confesional unas veces, y otras, a través de uno semejante al de una entrevista, los cuentos que integran Todo tiene su final pueden leerse como una interesante apuesta de Raúl Cazal (nacido en Paraguay en 1964, pero radicado en Venezuela desde 1975) por aludir al círculo finito desde el propio título del libro.

Lo anterior puede verse como un acierto, y la apuesta de Raúl Cazal lo confirma: crearse una cosmogonía completa en la lectura total del libro, aún cuando un cuento sea independiente del otro.

El retomar personajes para luego desarrollar sus historias le permite a Cazal crear un espacio en el que el mito y el apego a una veracidad narrativa conviven en el plano ficticio, ofreciendo así una conclusión, un final, para demostrar –según el argumento del autor– que efectivamente, todo tiene su final: “De tantas muertes que tuviste, ya nadie sabe a ciencia cierta si alguna vez exististe o si eran mentira tus muertes […] Pero está escrito, Derlis, que por más muerto que estés, debo matarte”, señala el narrador de “Derlis tiene su final”.

Los once cuentos del libro son atravesados en su eje por tres personajes míticos que dejan ver la pasividad en la cual se encuentra el desenfado (“Sonido bestial”, por ejemplo), la pasión, la violencia: Belkis, mujer y centro, nombre de la legendaria Reina de Saba, es el personaje sobre el cual gira gran parte de las narraciones, y sus satélites son Derlis, el deseado en el viaje fabuloso de vivir, y Rogelio Suárez, que es la corrosión, lo agresivo.

Envueltos bajo el manto temático de lo urbano, lo fantástico, estos cuentos también dejan ver la violencia en la atmósfera en la cual se desenvuelven los personajes. “Sombras nada más” y “La muerte se toma con soda” parecen confirmar lo anterior, debido a cierto humor y fábula negra que hay en ellos.

Todo tiene su final, incluso estos personajes que se niegan a morir y no se atreven a ser del todo ellos mismos, imitándose unos a otros, deambulando de un lado para otro, dejándose guiar por ese cauce que es la vida.

Otros libros de Raúl Cazal son el libro de cuentos El bolero se baila pegadito (1988), el libro de poemas Algunas cuestiones sin importancia (1994) y, junto con Freddy Fernández, el libro de ensayo A quién le importa la opinión de un ciego (2006).

Tomado de Letrarte

29.5.12

Eddie Palmieri: Vivimos una tragedia ritmática

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 por Raúl Cazal | Foto: Maiquel Torcatt 
Azúcar fue lo que trajo Eddie Palmieri, el primer latino en recibir un Grammy (en 1975, por su disco Sun of latin Music), para festejar en Venezuela sus 75 años de vida, aunque prefiere decir que son 25, como le enseñó el trompetista cubano Alfredo “Chocolate” Armenteros: después de los 50 años, afirmaba, hay que quitarse uno por año cumplido.

15.5.12

Una novela negra se hace mejor desde la oscuridad del sistema

por Raúl Cazal  
Foto: Maiquel Torcatt  


Lorenzo Silva escribe novelas policiales en un país que está consternado actualmente –más allá de la crisis económica– porque el Barça y el Real Madrid han quedado fuera de la Champion League. Sin embargo, a pesar de que “la cultura no es un bien de primera necesidad” –lo dice sin dejo de rencor–, sus libros han sido marcados por los premios literarios, desde que su novela La flaqueza del bochevique quedara finalista en el Nadal, en 1997, y fuera llevada al cine por Manuel Martín Cuenca, en 2003.

22.4.12

Chávez rescató al socialismo de ser una mala palabra



Entrevista con Germán Sánchez Otero, ex embajador de Cuba en Venezuela
por Raúl Cazal


El golpe se veía venir y, sin embargo, “nadie estaba preparado”, reflexiona el ex embajador cubano Germán Sánchez Otero, hoy de vuelta en Venezuela para presentar su libro sobre el golpe de Estado perpetrado en 2002: Abril sin censura.

Sánchez Otero permaneció en el país como embajador de Cuba entre 1994 y 2009, tiempo suficiente para conocer la cultura, pero sobre todo, la historia venezolana. Licenciado en Sociología, profesor de Filosofía e Historia en la Universidad de La Habana y en la Católica de Chile –cuando el gobierno de Salvador Allende–, mantiene siempre una conversación amena, con un hablar pausado.

13.4.12

La retoma de VTV estuvo acompañada del pueblo


Las movilizaciones populares de los días 12 y 13 de abril de 2002 en contra del golpe de Estado en Venezuela no estaban siendo transmitidas por los medios audiovisuales. El pueblo que respaldaba al presidente constitucional Hugo Chávez no tenía un medio de comunicación por donde expresar su descontento porque los golpistas habían logrado apagar la señal del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV, canal 8), por donde había librado una batalla comunicacional desigual.

“Apenas contábamos con cuatro cámaras y media. Media porque una de ellas no tenía sonido”, relata Rubén Hernández, quien acompañó a Jesús Romero Anselmi, presidente de VTV, hasta el momento en que perdieron la transmisión del canal a las 10 de la noche del 11 de abril y cuando la recuperaron dos días después.

Al segundo día del golpe de Estado, los gobiernos de George W. Bush, EEUU, y José María Aznar, España, ya habían enviado saludos y buenos augurios a quienes habían usurpado la presidencia. Los periódicos desplegaron editoriales, artículos y avisos publicitarios que respaldaban a quien se había autoproclamado como Presidente de la República, Pedro Carmona Estanga, que eliminó todos los poderes constitucionales y se los adjudicó, como reseñó el periódico Últimas Noticias en su portada del 13 de abril con un Carmona sonriente: "Plenos poderes".

Romero Anselmi junto con Hernández decidieron rescatar VTV y se pusieron de acuerdo después de llamarse por teléfono a las 5 y 30 de la mañana de ese sábado. Pasaron frente al canal para ver cómo estaba custodiado y verificaron que tenían apostados frente al edificio de la televisora a dos policías metropolitanos. Siguieron hacia la esquina y allí se encontraron a los documentalistas Francisco Gozon y Ángel Palacios que también llegaron con la misma idea.

–¿Tienes algún fuco (arma)? –le preguntó Hernández a Palacios después del saludo y la alegría compartida por las coincidencias en retomar el canal.

–Cargo la cámara –respondió Palacios.

Decididos a enfrentar a los policías con cámara en mano, se dirigen hacia las puertas del canal y en eso llegan seis autobusetas llenas de gente que venía de Petare (este de Caracas), con la misma intención: restituir la señal del VTV. También confluyeron con ellos dos fiscales, que junto con Romero Anselmi, discutían con los policías para que les abrieran paso. Los dos fiscales eran Sader Chanto, director de Delitos Ambientales de la Fiscalía, y Danilo Anderson, su segundo a bordo.

El Palacio de Miraflores también estaba rodeado de gente que desde diferentes lugares de la ciudad se desplazaron al centro de Caracas, unos a pie otros en vehículos, algunos portaban banderas y pancartas que pedían ver a Chávez.

–Si agarramos el 8, resolvemos el problema –dijo Aristóbulo Istúriz dentro de Miraflores convencido de que al tomar canal se lograba restituir lo que habían quebrado los golpistas e informar a la población, no sólo nacional, sino internacional, de que en Venezuela el presidente Chávez no había renunciado y que estaba secuestrado; pero también estaba en conocimiento de que existía un problema técnico en la planta televisora, además de que estaba tomado.

Y realmente existía un problema técnico. El 11 de abril, el entonces gobernador del estado Miranda, Enrique Mendoza, dijo desde un canal privado que la señal de VTV iba fuera del aire. Y la orden se cumplió. A la media noche llegan fuerzas policiales del estado Miranda acompañadas de periodistas y camarógrafos de la televisora Globovisión. Una hora antes había salido del canal Jesús Romero Anselmi, el único que quedaba.

Cuando llegó la policía a tomar VTV, adentro estaba Palacios, pero se mimetizó con su cámara en mano. Él había acudido al llamado de Romero Anselmi para que le enviaran imágenes de lo que estaba sucediendo porque desde las 4:00 de la tarde ya no tenía operarios, ni ningún tipo de personal.

–Yo conozco de cámaras, de televisión, de cine, pero de un control master de una planta televisora, nada –dice con gracia Hernández ante el infortunio, hasta que logra poner al aire un programa en donde entrevistaban al padre Vives Suriá y un documental de la Esquina de Pajaritos. Ahora sólo le faltaba conocer cómo enlazarse con la microondas que estaba en Miraflores.

Hernández sale corriendo en dirección para la oficina de Presidencia de VTV. Cuando se consigue a “Chucho” –como cariñosamente era conocido Jesús Romero Anselmi–, le cuenta los logros.

–Qué bueno. Sólo que ahora estamos presos –le responde sin perder el humor Romero Anselmi.

El capitán de la Guardia Nacional Alonso José Rodríguez Monroy, que debía custodiar el canal junto con sus soldados se retiró con la excusa de que venía una fuerza de fuego importante, no sin antes pedir hablar ante las cámaras y así lo hizo, sólo que nada más salió el audio porque Hernández tomó la precaución de quitar la visión.

La última imagen que salió por VTV fue la del entonces diputado Juan Barreto, después de varios intentos que realizaban desde el canal en contacto con Teresa Maniglia para enlazar la microondas instalada en Miraflores.

El 13 de abril, Hernández volvió a estar frente a los controles del máster de la televisora, sólo que esta vez todo estaba desenchufado, cables picados y regados por el suelo. Los que allanaron el canal lo dejaron como lo había anunciado por televisión el gobernador Mendoza (actualmente diputado de la Asamblea Nacional).

“Tuvimos que conseguir un cable tan largo como para conectar una cámara con la ponchadora del máster. Fue así como pudimos lograr restablecer la señal de VTV”, relata Hernández.

Las primeras imágenes son las de Jesús Romero Anselmi junto con los fiscales Chanto y Anderson. Luego se incorporan Barreto y el periodista Vladimir Villegas. La señal se va momentáneamente porque alguien tropieza el cable y se desconecta. De ahí en adelante, Romero Anselmi toma la previsión de colocrse detrás de la cámara para sostener el cable y que no se vuelva a desconectar.

A las afueras del canal se mantenía la manifestación en respaldo al presidente Chávez, ávida de conocer lo que pasaba porque los canales privados sólo transmitían dibujos animados y películas. Nadie se movió de allí hasta ver las imágenes de VTV al aire y se mantuvieron luego, para resguardar el canal 8.

30.3.12

El ABC de Paraguay


El 3 de febrero de 1989 el dictador paraguayo Alfredo Stroessner se dirigió a plena luz del día al aeropuerto internacional –que para ese entonces llevaba su nombre– y tomó el avión de Líneas Aéreas Paraguayas (LAP) que lo llevó al exilio en Brasilia, Brasil. En la madrugada de ese día, su mano derecha y consuegro Andrés Rodríguez, comenzó las escaramuzas militares para defenestrarlo después de haber estado 35 años en el poder.
“El tiranosaurio”, como lo llamaba el escritor Augusto Roa Bastos, contó con la complicidad de los medios de comunicación privados y el departamento de Estado de los Estados Unidos (EEUU) para mantener al Paraguay bajo un régimen de represión y tortura, de refugio de criminales como el nazi Joseph Mengele y el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, quién se refugió allí después del triunfo de la revolución sandinista en 1979.
ABC Color es uno de los matutinos que actuó servilmente frente al dictador Stroessner, pero ahora sufre de amnesia cuando se trata de escribir la historia contemporánea y su dueño, Aldo Zuccolillo, pretende convertirse en el defensor de la “democracia” y de la “libertad de expresión” de Paraguay.
A diario, las portadas y páginas internas de ABC Color incitan a la opinión pública a estar contra el Gobierno y el presidente paraguayo Fernando Lugo –similar a la tortura psicológica inflijida a los antiguos prisioneros del régimen, cuando dejaban caer, continuamente, una gota de agua sobre la frente –. Claramente anticomunista desde los tiempos de Stroessner, también ataca sistemáticamente la integración latinoamericana y a los países que han solicitado su adhesión al Mercosur, en especial, a Venezuela y el presidente Hugo Chávez.
La democracia según ABC Color
El editorial “Ni derecha militar ni izquierda salvaje” del viernes 3 de febrero pasado, 23 años después de la caída de Stroessner, hace mención al terror que se impuso durante 34 años de dictadura, pero al comparar con el actual gobierno, el presidente Lugo queda como lo más “lamentable” que le ha ocurrido a Paraguay.
“Quienes actualmente nos gobiernan, desgraciadamente, están dando muestras de desprecio por la vigencia del estado de Derecho similares a las que en el pasado daban los adulones del sable y de las botas. El presidente Fernando Lugo y su equipo, fieles seguidores del manual del bolivarianismo marxista totalitario creado por el gorila Hugo Chávez, pretende instaurar en el país un régimen político verticalista que compromete seriamente nuestro modelo de vida republicano”,  reza uno de los párrafos del editorial de ABC Color.
Tuvo que pasar 30 años de dictadura, cuando en 1984 Stroessner clausuróABC Color, para que Zuccolillo se “percatara” de los crímenes del régimen dictatorial. Su complicidad ahora se silencia en el periódico y demás medios de comunicación privados sin dar cuenta que el Dictador fue invitado de honor y padrino de la inauguración del diario, el 8 de agosto de 1967.
“Defendió con vehemencia la política y la larga era de paz y de progreso del gobierno del general Stroessner”, escribió el periodista Nemesio Barreto Monzón en “Periodismo y servilismo”, trabajo de investigación sobre los vínculos de Zuccolillo con Stroessner y su colaboración con la represión desde diversas áreas, bien con la delación –como fue la publicación de la foto del sacerdote español Miguel Sanmartí García como supuesto jefe de una “organización terrorista”–, la venta de automóviles Chevrolette para la policía stronista –llamada “caperucitas”–, hasta la donación que realizó el 8 de marzo de 1979 de 8.000 dólares para que el director del centro de detención, tortura y muerte llamado “La Técnica”, Antonio Campus Alum, denunciara ante el Congreso de la Liga Anticomunista Mundial (WACL, por sus siglas en inglés) la “maniobra procomunista” del presidente Jimmy Carter contra el régimen de Stroessner.
Zuccolillo consideraba que la dictadura de Stroessner era una “auténtica democracia” y hasta ahora investigadores no han conseguido ni una prueba de que “alguna vez haya hecho una denuncia sobre la violación de los derechos humanos”, refiere Barreto.
El 16 de agosto de 1977 ABC Color emplazó al presidente estadounidense Carter, porque era importante “hacer comprender a Estados Unidos que su actual planteo [sobre derechos humanos] necesita correcciones, así como también garantía de que no abandonará a las auténticas democracias al comunismo en ningún momento y bajo ningún pretexto. Y hasta hoy no tenemos esa garantía”.
El “diario joven con fe en la Patria”, como se autodenominó en sus inicios,comulgó con la dictadura y la nueva Constitución –también estrenada en el mismo año de aparición del periódico– que prohibía la difusión y estudio del marxismo.
En el artículo 71 de la Constitución de 1967 sentenciaba que “La libertad de pensamiento y la de opinión quedan garantizadas por igual para todos los habitantes de la República”, pero dejó expreso seguidamente que “No se permitirá predicar el odio entre los paraguayos, ni la lucha de clases…” [itálicas nuestras].
La enconada posición anticomunista aliaba al dictador y al empresario, incluso con la Asociación Nacional Republicana (ANR, Partido Colorado) que respaldó políticamente al régimen dictatorial. A mediados de 2011 se descubrió un manual de la dictadura que circuló a partir de 1976 bajo el título de “Principios y métodos para combatir al comunismo internacional” firmada por la Junta de Gobierno del Partido Colorado y elaborado por la “Comisión Permanente Especial encargada de llevar a la práctica la lucha contra el Comunismo”.
En el Manual se estableció que se debía perseguir toda disidencia política y que quienes criticaban a Stroessner eran “agentes comunistas”.
La “ecuanimidad” constitucional
Los medios públicos de Paraguay, recientemente creados, se han dado a la tarea de recuperar la memoria política y social del país. Sin embargo, se han encontrado con diversos escollos, como la desaparición total de los archivos de la Radio Nacional del período de la dictadura.
El ministro de Información paraguayo, Augusto Dos Santos, denunció ante la Comisión de Verdad y Justicia la desaparición de los archivos que "marcaron una historia negra del uso de los medios del Estado en favor de una prédica sectaria y atemorizadora", expresó en la apertura de la “Semana de la memoria”, el 30 de enero, en Asunción.
La nueva televisora pública y la joven agencia IP Paraguay –que el 19 de enero cumplió 3 años–, libran una batalla desigual contra los medios de comunicación privados que en su mayoría provienen de la época de la dictadura. Sin embargo, existe la percepción de que el periódico ABC Colores quien impone la agenda de discusión política nacional y la de los demás medios de comunicación nacionales.
El 24 de enero pasado aparece, en portada de este periódico, el titular principal: “Efraín Alegre le pide a Lugo que renuncie”. Alegre fue ministro de Obras Públicas del gobierno de Lugo, es senador en el Congreso y actualmente es precandidato presidencial por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). Ese mismo día Alegre “dejó en claro que en ningún momento pidió la salida del Presidente de la República” y así apareció en el periódico al día siguiente, pero sin ningún llamado especial. Mucho menos en portada, como lo establece cualquier código de ética periodística.
El Senador del PLRA generalmente aparece con poca relevancia en ABC Color y cuando tiene algún destacado en sus páginas aparece con sorna: “Juicio político no es viable, dice Alegre” [itálicas nuestra], en referencia al Protocolo de Ushuaia II que firmaron los presidentes de Mercosur, reunidos recientemente en Montevideo, por el que pretenden hacer un juicio político sobre la base de que Lugo firmó algo ilegal. El Protocolo establece el compromiso de las naciones miembros de Mercosur a fortalecer la democracia y limitar a quienes en un futuro pretendan quebrantarla mediante golpes de Estado.
El dirigente y fundador del PLRA, Domingo Laíno, defendió la firma del Protocolo a propósito de lo vivido en Honduras, “donde un golpe de Estado derrocó al presidente (Manuel Zelaya) electo constitucionalmente, fue apresado y expulsado del país. También está el caso de Ecuador, donde políticos, policías y militares impulsaron un golpe de Estado fallido contra el presidente Correa”. La nota apareció en ABC Color el 10 de enero bajo el título: “A favor de medidas más severas”.
“Le llama la atención que antes, cuando existían dictaduras, los voceros de hoy también reclamaban cláusulas democráticas y solidaridad internacional para cambiar el proceso, y ahora que justamente en todos los países reinan democracias critican un documento que pretende afianzar las democracias en la región”, escribió la Redacción del periódico y en ningún momento aclaran a qué dictadura se refiere Laíno y quiénes son los “voceros de hoy”.
Laíno sin embargo fue más explícito al final de la nota sin firma, que “muchos de los que hoy están gritando contra esta firma son los que más creen en la libertad de empresa que de prensa, son aquellos que no ven con claridad la diferencia que existe entre libertad de empresa y libertad de prensa”. La alusión es con ABC Color, pero esto no se explica en la noticia publicada.
En la actual Constitución, que se aprobó en 1992, en el artículo 28, “Del derecho a informarse”, dice reconocer el derecho de las personas a recibir información veraz, responsable y ecuánime.”
La “ecuanimidad”, para ABC Color, está en colocar en página enfrentada al diputado colorado Oscar Tuma (h) con el siguiente titular: “Lugo firmó un disparate y debe ir a juicio”. Supuestamente el parlamentario envió por correo electrónico a la presidenta de la ANR, Lilian Samaniego, un borrador de su pedido de juicio político contra Lugo por haber firmado del Protocolo de Ushuaia II, por lo que “ameritó” ser destacado en el periódico.
Y como colofón, en la portada de ese 10 de enero utilizan burdamente el patriotismo en el titular principal al intentar relacionar la Guerra de la Triple Alianza, que se libró durante un lustro a partir de 1870, muy viva en la conciencia nacional paraguaya: “El luguismo, a favor de la intervención del Paraguay”, con el siguiente antetítulo: “Referentes [partidarios del presidente Lugo] defienden cláusula que permite bloqueo”.
El director y dueño de ABC color, Aldo Zuccolillo, con el dictador Alfredo Stroessner
La fortuna amasada
Las manipulaciones y mentiras se reproducen a diario en el periódico de Aldo Zuccolillo, empresario que logró amasar una fortuna gracias a empresas que formó bajo la protección del dictador Stroessner y que se empezó a alejar de éste una vez que en la región comenzó a cambiar el panorama político. Argentina regresó a la democracia en 1983 y en Brasil comenzaron las manifestaciones populares contra la dictadura.
En el libro Herederos de Stroessner, del periodista Idilio Méndez, se detallan los negocios de Zuccolillo, entre los que se encuentra una sociedad que fundó en 1989 con Juan Carlos Wasmosy –presidente de Paraguay entre 1993 y 1998– para la creación de una empresa dedicada a la transmisión televisiva por cable, Telsat S.A. A esta sociedad se sumaría, para dirigirla, Luis Raúl Menocchio, actualmente implicado en el asesinato de cinco personas, dos en Paraguay y tres en Argentina.
La familia de Zuccolillo es accionista y propietaria de Financiera Atlas S.A., Inmobiliaria del Este, Consultora Atlas, Hotelera Atlas, Silpar (anteriormente La Perseverancia), Imprenta Mercurio, Núcleo S.A (Personal), La Metalúrgica, Mariscal López Shopping, Shopping Mariano, Zusa SACI (empresa dedicada a la ganadería y el rubro de combustibles), Pety S.A. y, hasta hace unos años, la cadena de supermercados Superseis, entre otros.
Sus familiares fueron parte del entorno de Stroessner: Conrado Pappalardo, su cuñado, fue maestro de ceremonia de la dictadura; su hermano Antonio Zuccolillo fue designado embajador en Londres en 1980 y el hijo de éste, Hugo Fernando, en 1974 contrajo matrimonio con María Olivia Stroessner, hija del dictador. Los “Archivos del Terror”, que fueron hallados en 1992 por el periodista Martín Almada, revelaron que Julio César Zuccolillo, otro hermano de Aldo, era pyrague (delator, informante de la policía).
La verdad y la justicia
El Informe de la Comisión Verdad y Justicia (CVJ) dio aconocer que durante el régimen stronista se efectuaron 20.820 detenciones irregulares, de las que resultaron víctimas un total de 19.862 personas. “El régimen realizó en promedio 612 detenciones, 584 personas por año, casi dos detenciones por día, durante 34 años”, destaca la agencia IP Paraguay del Informe en la “Semana de la Memoria”.

“La tortura en el Paraguay es la base de la represión, es el corazón del sistema que permite al régimen de Stroessner mantenerse”, declaró el ex embajador de EEUU en Paraguay Robert White ante un Tribunal de Justicia de su país sobre el caso de tortura y asesinato del joven Joel Filártiga.
La CVJ estima que 18.772 personas fueron torturadas por la dictadura y dejó una secuela de terror de tal magnitud que el día en que era derrocado el Dictador, los paraguayos y paraguayas no salieron a la calle inmediatamente a celebrar, porque pensaban que era una simulación de Golpe, una trampa.
ABC Color fue cómplice de ese terror impuesto por Stroessner. Su admiración por las dictaduras lo llevó a indignarse cuando Augusto Pinochet fue detenido en Londres, 1998, para ser extraditado y enjuiciado en España por crímenes de lesa humanidad. Para Zuccolillo era incomprensible que el ex dictador chileno, quien “modernizó y trajo prosperidad” a Chile sea detenido “arbitrariamente” fuera de su hábitat “natural”, cuenta Barreto en “Periodismo y servilismo”.
Ahora el periódico y sus dueños se presentan, sin ningún rubor, como preocupados por los “intereses” nacionales y la “democracia”. El 26 de enero publica en primera página: “Ex jefes militares ven intención de autogolpe”, sin dejar de lado el tema del Protocolo firmado en Montevideo. Debajo de ese titular presentaron una foto de una manifestación violenta de políticos ecuatorianos opositores que se negaban a la disolución del Congreso para hacer la consulta de la Constituyente.
“Ushuaia II es para perpetuar a autócratas”, reza el titular de la foto antes descrita. A primera vista parece que es una manifestación en Asunción, Paraguay, pero la leyenda es una perla informativa que se explica por sí misma: “Usan como argumento la dudosa intentona de golpe a Rafael Correa. Cuando Correa atracó alevosamente el Congreso de su país en 2007 (foto), ningún gobierno de la zona movió un dedo” [itálicas nuestra].
Para ABC Color disolver el Congreso que obstaculizaba la consulta del soberano para convocar a la Constituyente en Ecuador fue un “atraco alevoso” del presidente Correa; Chávez es un “gorila”; Pinochet es un “modernizador” y la firma del “Protocolo de Montevideo sobre Compromiso con la Democracia en el Mercosur (Ushuaia II)” es un “atentado” a la soberanía paraguaya.
Stroessner logró que los medios de comunicación hegemónicos nacionales e internacionales tejieran un velo de cuasi olvido sobre el régimen oprobioso y criminal que lo mantuvo en el poder por 35 años. En la actualidad, ABC Color cumple el papel que la dictadura stronista impuso a Paraguay, mantenerla aislada del nuevo escenario político latinoamericano que tiene como eje principal el fortalecimiento de la democracia y de la integración regional.

Raúl Cazal
Publicado en el suplemento dominical La Artillería del Correo del Orinoco y en AVN.

27.3.12

Ramón Reig: Los medios del mercado no respetan la voluntad popular

por Raúl Cazal 
publicado en Artillería, suplemento No. 92 de Correo del Orinoco 25/03/2012 y AVN.


A principios de 2003, Ramón Reig estuvo en Venezuela, atendiendo una invitación del Gobierno nacional al Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS) de Valencia, España. Lo acompañaron economistas, especialistas en derecho constitucional, mientras que él venía como investigador de la comunicación social. Se reunieron con políticos, militares, ministros y finalmente con el presidente Hugo Chávez, en lo que consideró una “jornada de trabajo maratoniana”; sin embargo, pidieron reunirse con la oposición, que en ese momento estaba en pleno sabotaje petrolero, pero ésta se negó a reunirse con los especialistas.
“El país estaba casi en un estado de guerra. En Altamira había un alzamiento militar”, recuerda con asombro Reig, quien regresó ahora a Caracas para dictar unas conferencias sobre las investigaciones de sus más recientes libros, Los dueños del periodismo y Todo mercado, en la VIII Feria Internacional del Libro de Venezuela.
Cuando visitó el canal público Venezolana de Televisión en 2003, lo desconcertó la pobreza en que se encontraban sus equipos y aconsejó “hacer una transformación, si quieren hacer frente a los grandes monopolios mediáticos”.

8.3.12

Recorrido fugaz por la geografía literaria uruguaya


por Raúl Cazal
Edición especial del Correo del Orinoco para FILVEN 2012, 8 de marzo, y AVN
Horacio Quiroga, Mario Benedetti o Eduardo Galeano son escritores que regularmente se mencionan por sus cuentos, poesías o reflexiones y también para nombrar a su “paisito”, como sue­len llamar sus habitantes a Uruguay. País que en idioma guaraní puede sig­nificar “río de los pájaros” o “río de los caracoles”, pero que estaba habitado por indígenas charrúas, exterminados por los invasores españoles durante la colonización.
Oficialmente es la República Orien­tal del Uruguay y en el siglo XX se le conocía como “La Suiza de América” por sus logros en educación, salud e infra­estructura. La instrucción pública de Uruguay fue uno de los modelos que tomó el magisterio venezolano. De he­cho, con la llegada al país del pedagogo uruguayo Sabas Olaysola, se funda la Escuela José Gervasio Artigas, en Ca­tia, en homenaje al máximo prócer de esa nación. Poco después, bajo su guía, se crearía la Escuela Experimental de Venezuela, al final de los años 30.
Ariel
Que la educación haya sido una pre­ocupación en la Banda Oriental en los albores del siglo XX, se denota en Ariel, libro que José Enrique Rodó publicó en 1900, cuando apenas tenía 28 años, y que dedicó “a la juventud de América”.
Rodó postula “una concepción de la personalidad y, partiendo de ella, una visión del mundo, de la cultura, de la sociedad”, afirma Carlos Real de Azúa, para “alzarse frente al mundo y frente a los Estados Unidos, como símbolo ex­haustivo de todo sentido de cultura”, es­cribió el crítico Alberto Zum Felde.

4.3.12

Earle Herrera: Con El Caracazo se acabó el país de mentira


El periodista, escritor y diputado socialista afirmó que las empresas privadas de comunicación que le dieron cobertura a la revuelta de 1989, entendieron que fue un estallido social que se entroncó con el 4F, y por eso ahora quieren invisibilizarlo | Raúl Cazal
La Artillería, suplemento dominical del Correo del Orinoco, Caracas, 4 de marzo, 2010, pp 2-5 y en AVN.

Habían transcurrido 25 días de la “Coronación” de Carlos Andrés Pérez –como fue bautizado el acto de investidura del Presidente de la República– cuando el pueblo decidió hacer su propia fiesta. El 27 de febrero de 1989 también tuvo su nombre: “El Sacudón”, mejor conocido como “El Caracazo”, con saldos lamentables de muerte, que las cifras oficiales redujeron a 300, aunque miles de personas resultaron desaparecidas.
A Earle Herrera el 27-F lo agarró “en el lugar de los acontecimientos, como decimos ahora, en la avenida San Martín de Caracas”, relata el cronista, quien para ese momento era profesor de la cátedra de Periodismo en la Universidad Central de Venezuela. “Vivía frente al Guarataro, en la esquina de Palo Grande. Allí está una iglesia muy bonita, una iglesia gótica, y cuando empezaron los disturbios, yo vivía en un piso 13. Desde allí me tocó ver durante todos esos días cómo se desarrollaron las cosas”.

19.2.12

La figura solidaria de Juan Rodríguez


Estábamos acostumbrados a las ocurrencias de Juan Rodríguez, incluso a sus repentinas apariciones después de largas ausencias. Hace un mes compañeros del periódico Ciudad CCS, en donde laboraba, me informaron que estaba desaparecido y hoy, en su fecha natal, sus familiares lo encontraron en la morgue después de una angustiante búsqueda.
Supe de Juancito, como era comúnmente conocido, a principios de los años 80. Acompañaba en plan de ilustrador a los sonrientes Juan Barreto y Gustavo Rísquez, directores de Letras, un pasquín literario de los estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la UCV que luego trascendió al ámbito universitario y dejó de ser de unos palurdos pichones de periodistas cansados de las clases de periodismo.
“Cuando niño las maestras me ponían baja calificación por mis dibujos y ahora que soy adulto aplauden mis trazos infantiles”, reflexionó sonriente mientras ilustraba los textos “literarios” de Letras. Por aquella época, él se matriculaba en Sociología hasta que un día le dijo adiós a esa Escuela con un grafitti en el pasillo de la Facultad: “Webber es marico”, y firmó: “Marx”.
Dejó la Escuela, pero no abandonó la Universidad. Marchaba en las manifestaciones con los estudiantes y sacaba las patas del barro a quienes hacían panfletos y periódicos universitarios o alternativos –como llamaban a algunas publicaciones–, puesto que muchas veces sus dibujos decían más que las cuartillas publicadas.
En tiempos violentos creó el personaje Tozti, una “palomita de la paz” que guardaba más parecido con una “papa de la paz”; escribió poesía, con un gusto especial por lo erótico y lo urbano; y continuó con una obra plástica que para muchos es desconocida. Sus lúcidas caricaturas quizá sea lo que ha marcado su figura, también su amistad y su solidaridad.

9.11.11

Indignación



La exhibición de la muerte en primera plana de los periódicos y pantallas de televisión se ha hecho una costumbre. Ellos son el instrumento para que la guerra sea aceptada y que las invasiones tengan el visto bueno de una opinión pública que ha sido creada por estos mismo medios de comunicación. Por ello no es casual su despliegue para estar al principio de la guerra, generar toda la propaganda a favor de sus intereses con falsas victorias para desanimar al enemigo y terminar cuando ellos deciden que culminen, no sin antes mostrar su trofeo: la muerte. 

Cuando exhibieron el cuerpo sin vida de Muamar Gadafi en Sirte, Libia, el anticolonialista ya había sido sentenciado a la pena capital. Y continuarán asesinándolo mediáticamente para justificar la invasión a un país soberano que vivía un modelo distinto de participación social. En el Informe de Desarrollo Humano de 2011 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Libia aparece en el puesto 64 –considerado alto– y con una esperanza de vida al nacer de 74,8 años. 


23.8.11

Declaración de bienes de Andrés Arias

Hace casi dos décadas, en 1992, según reza el pie de imprenta, apareció Declaración de bienes, un poemario en donde Andrés Arias dejó algunas cuentas saldadas con la palabra y la poesía, con el amor y la muerte.
Arias nació en San Juan de los Morros, estado Guárico, en 1958, y buena parte de su vida residió en los Jardines de El Valle, Caracas. En la Universidad Central de Venezuela (UCV) estudió Sociología, en donde descubrió el hobby de ser tesista y la pasión por persistir en las “causas perdidas” cuando ciertos “intelectuales” gritaban a coro el “fin de la historia”.

Este 15 de agosto, cuando apenas estaba comenzado la noche, Andrés se fue sin despedirse. Es conocido que los poetas no se despiden y él tenía por costumbre ser el último en partir de cualquier reunión, mucho más si era quincena. Nunca había que claudicar ante la noche o el amanecer, o ante nosotros mismos.

2.8.11

Ricardo Piglia: El sueño de los neoliberales es la pesadilla de los pobres


por Raúl Cazal.


Saluda con una sonrisa e inmediatamente tiende la mano para estrecharla con efusividad. Así recibe Ricardo Piglia a quien va a su encuentro. A sólo horas de haber llegado a Caracas para ser protagonista de la ceremonia del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos –que este año le fue concedido a su obra Blanco nocturno–, también se conoció que en la Semana de la Novela Negra que se celebró a finales de julio en Gijón, España, le fue otorgado el Premio Hammett por esa misma novela. En 2010 ya había obtenido con ella el Premio de la Crítica de España.

–Eso me pone un poco incómodo –dice con gracia–. Un premio, dos, está bien; pero tres, es un exceso.

A los 16 años decidió ser escritor y emprendió la escritura de un diario en el que aparecen ya, dibujadas, partes de su futura narrativa. Recientemente publicó unos extractos en el suplemento Babelia, de El País, porque “quería romper un poco con ese mito de que los diarios eran algo secreto”. Sus novelas Respiración artificial, La ciudad ausente, Plata quemada y Blanco nocturno –diversas y disímiles– se entrelazan por medio del personaje Emilio Renzi, que apareció por primera vez en cuentos de La invasión y Nombre falso.

Para Piglia es un gusto estampar dedicatorias a los lectores en las primeras páginas de sus libros. Se fija en los cuadros del artista plástico Rómulo Maccio que ilustran las portadas de las primeras ediciones y revela que, además de proseguir con su diario, está escribiendo un libro de cuentos que llamará Historias personales. Al terminar de firmar la nouvelle Prisión perpetua y los volúmenes de ensayo Crítica y ficción, Formas breves y El último lector, confiesa sin agotarse:

–He escrito demasiados libros, me parece.

29.7.11

Las apariencias en Blanco nocturno de Ricardo Piglia

La lectura de las novelas del escritor argentino Ricardo Piglia no debe atenerse al orden cronológico en que fueron escritas y publicadas. Para el autor de Blanco nocturno (2010) –obra ganadora del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos 2011– ésta debería leerse después de Plata quemada (1997), luego proseguir con Respiración artificial (1980) y culminar con La ciudad ausente (1992).

“Yo veo las novelas como un continuo aunque las imagino muy diversas”, reflexionó Piglia en conversación con Rodrigo Fresán, y consideró que los “libros se escriben en una zona que no tiene que ver con ese desarrollo que uno puede imaginar para su propia vida”.

Estas cuatro novelas publicadas entre los años ochenta del siglo XX y la primera década del XXI, disímiles temáticamente, están enlazadas por el personaje Emilio Renzi –una suerte de conjunción del segundo nombre y apellido del autor– que apareció por primera vez, en 1967, en su libro de cuentos La invasión y luego en Nombre falso, en 1975.

15.6.11

John Reed por asalto

La primera y única vez que vi Reds Rojos, dirigida y protagonizada por Warren Beatty— fue hace 30 años. Apenas habían concluido mis clases en el liceo y no recuerdo que el título de la película haya sido traducida al español. No hacía falta, aunque por aquella época era un poco más hortodoxo de lo que puede ser hoy. Ya había pasado la moda de los zombies y para el Oscar de 1982 compitió con Indiana Jones en busca del arca perdida y la somnolienta Carros de fuego. Esta última ganó la mejor película, de la que sólo me ha quedado fijado en la memoria alguna parte de la música y unos carajos corriendo por una playa inútil. Beatty se quedó con la estatuilla de mejor director.

Esa fue la primera vez que sintonicé y me desvelé por una premiación del Oscar y vistos los resultados, lo dejé de hacer. En ese momento comprendí que todo estaba arreglado para que Reds no ganara. Sin embargo, luego consideré que fue un logro que Hollywood financiara una película de más de tres horas que trataba la vida de John Reed: un periodista estadounidense comunista que escribió sobre la Revolución Bolchevique —además de la Mexicana— y que al final muere de tifus en la Unión Soviética y es enterrado en el Kremlin.

Aunque el filme no era de culto, fue difícil consiguir a alguien para que me acompañara al cine a ver una película que nadie había visto ni recomendado. Esta sería la segunda que veía con la sala completa para unos pocos. La primera fue Manhattan, de Woddy Allen.

Con esta obra de Allen aprendí a no dar detalles que reflejaran los gustos propios porque una compañera de clase a la que siempre miraba embelesado llegó a preguntarme qué había hecho el fin de semana. Mirándola a los ojos y pensando en cómo besarían sus labios, le dije: Manhattan. Ella se sorprendió porque no la había visto y la descartó inmediatamente cuando le comenté que era en blanco y negro. También me descartó a mí con una sonrisa incómoda y buscó conversación con el primero que se acercó a nosotros. Sólo me faltó tropezar con un pupitre.

Reds es a color y el rojo no es lo que predomina como algunos podrían pensar. Betty logra retratar, más que a un hombre con pasiones y contradicciones, a una época en que el mundo se despertaba con revoluciones y guerras. Donde estallaba una revolución, se encontraba Reed. Es por ello que su obra periodística -México insurgente y Diez días que estremecieron al mundo- es considerada capital para aquél que quiere seguir los pasos del reportero que muestra la realidad sin desprenderse de su compromiso político y con la verdad.

12.6.11

Fragilidad

La memoria es frágil. Es por ello que constantemente hay que recordar que el gobierno de Hugo Chávez es una extraña “dictadura”. Para la derecha no es extraña, por supuesto. Es una dictadura aunque no comprenda su significado, así como el de democracia. Los términos participativa y protagónica, como lo expresa la Carta Magna, le son abstractos. Ellos prefieren democracia a secas debido a que se parece más a su forma de ir al mercado porque entre elegir desde un jabón hasta un presidente no hay mayor diferencia. En otras palabras, la democracia es consumo.

A esta interpretación burda hay que añadirle sus miedos atávicos a las supuestas amenazas que sufren sus libertades, en especial la de propiedad y de expresión, que “casualmente” siempre van unidas. La respuesta a estos ataques furibundos es la entrega de propiedad, desde vehículos hasta computadoras Canaima, pasando por viviendas para los sectores de la población que han sido marginados y por aquellos que fueron estafados por el mercado especulativo.

14.5.11

Roque Dalton: Quiero ser un poeta revolucionario hasta la muerte


por Raúl Cazal


Cuando se bifurcan las palabras poesía y revolución, aparece en el centro —como si fuera su turno— el nombre de Roque Dalton, poeta salvadoreño de profunda sensibilidad ante la injusticia y la desigualdad, por la que vivió cárcel y torturas, sentencias de muerte y exilios.

Militó en el Partido Comunista salvadoreño después de desechar la doctrina socialcristiana tras una entrevista periodística que realizó al muralista mexicano Diego Rivera. En ese tiempo estudiaba Derecho en la Universidad Nacional de Chile, en 1953. Sólo pretendía cumplir con su deber, pero encontró a Rivera “en uno de sus malos momentos”.

“Empezó a responderme cortésmente las preguntas hasta que no sé por qué se le ocurrió preguntarme mi filiación política, entonces yo le dije que era socialcristiano. Entonces él me preguntó, con aquella cosa exuberante que tenía, que cuántos años tenía yo. Yo le dije que dieciocho años. Me preguntó si yo había leído marxismo, yo le dije que no, entonces me dijo que tenía yo dieciocho años de ser un imbécil, y me echó”, rememoró Dalton en una grabación para Radio Habana Cuba que fue trasmitida en 1963.

10.5.11

Casa de Roque Dalton y otros lugares

Caracas, 10 May. AVN (Raúl Cazal).- Cuando supe de la existencia de Roque Dalton, hacía cuatro años que había sido asesinado. Me enteré por la tercera edición del libro Días y noches de amor y de guerra*, de Eduardo Galeano —premio Casa de las Américas en 1978—, que aunque Dalton se burló de la muerte que le habían sentenciado las dictaduras de El Salvador en dos oportunidades, la tercera fue la vencida y a traición.

A inicios de la década de los 80 leí sus poemas en Poesía trunca, una antología sobre la poesía latinoamericana revolucionaria, y más tarde cayó en mis manos Poesía, de Roque Dalton. Ambos libros fueron editados por Casa de las Américas y la selección de los poemas estuvo a cargo de Mario Benedetti.

Fue así como conocí al poeta salvadoreño y Casa de las Américas tenía mucho que ver. Primero fue su palabra impresa, luego su voz, que permanece en el Archivo de la Palabra y es difundida en CD bajo la colección “Palabra de esta América”.

29.3.11

El miedo de los medios de comunicación

Por Raúl Cazal


Una de las frases manidas por los políticos de oposición venezolanos es que en el país se gobierna bajo un sistema dictatorial que trasgrede uno de los derechos humanos fundamentales: la libertad de expresión. Esta denuncia se hace airadamente a través de los medios de comunicación privados y públicos en cualquiera de sus modalidades: impreso, radio y televisión. También en internet, aunque allí el desvarío es mayor.
A principios de 2011 una “novísima” organización política llamada Alianza por la Libertad de Expresión leyó un comunicado ante los medios televisivos Globovisión, Televen, Canal i y Venevisión y el circuito Unión Radio en donde presentaba unos supuestos 1.777 casos que vulneraban la libertad de
expresión en estos últimos ocho años, pero “sin una sola noticia censurada”, escribió en su columna dominical Eleazar Díaz Rangel [1].

20.3.11

“Inventé un Marx para mi propio uso”

Entrevista con Juan Barreto


Por Raúl Cazal


Entre guacamayas reales y de madera, Juan Barreto Cipriani fijó su residencia desde hace casi una década en Prado de María (El Cementerio) después de haber vivido buena parte de su vida en El Valle, en donde comenzó su militancia con apenas 14 años de edad en las filas del Partido Revolucionario de Venezuela, mejor conocido por sus siglas: PRV. Allí no duró mucho tiempo debido a que sus amigos se encontraban en la Liga Socialista y cambió inmediatamente de partido.

En las discusiones siempre va tomado de argumentos sustraídos de las lecturas del “pana Marx” y del “camarada Lenin”, como suele mencionarlos siempre con una sonrisa de cómplice. Llegó a ser dirigente estudiantil en la educación media y, más tarde, en la UCV, fue el principal redactor del manifiesto “Los estudiantes tomamos la palabra” que dio inicio a la creación del Movimiento 80.

18.3.11

Valijas made in USA


Los que abrieron la “valija diplomática” del gobierno de Estados Unidos en Argentina no tuvieron la misma suerte que María del Luján Tepuk —la que “descubrió” la del venezolano Antonini Wilson—, porque en lugar de recibir propuestas para salir en la revista Playboy, como sucedió con Luján, han sido sometidos al escarnio público por el emporios comunicacionales de Clarín y el periódico La Nación.

Estos medios de comunicación se plegaron a la postura del Gobierno estadounidense una vez que se enteraron que las autoridades argentinas habían revisado las cajas —lo que eufemísticamente se llama “valija diplomática”— en las cuales Estados Unidos pretendía introducir de manera subrepticia casi mil pies cúbicos de material que no figuraba en la declaración de ingreso a ese país. El canciller argentino Héctor Timerman aclaró que todo lo que estaba detallado en la lista de ingreso al país, recibió la autorización de entrada. Sólo retuvieron los “armamentos, drogas psicotrópicas y estupefacientes, así como varios elementos de almacenamiento de datos rotulados como secretos, instrumentos para el control de comunicaciones y emisiones de señales, y manuales operativos” que no fueron avisados oficialmente, así como “un baúl con medicamentos vencidos”.

8.10.10

Triunfo socialista en Venezuela

En las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre se enfrentaron dos visiones contrapuestas: socialismo contra capitalismo. Estos últimos usaron sus armas idológicas para generar terror en la ciudadanía a través de propaganda necrofílica sobre uno de los temas más sensibles: la seguridad; retomaron los temas anticomunistas sobre la propiedad privada y presentaron un plan populista basado en que, de llegar la oposición a la Asamblea Nacional (AN), “resolverían” los problemas del país. En otras palabras, revertirían todas aquellas leyes que hasta ahora han sido aprobadas. Mientras que por el lado de quienes propugnan el socialismo ofrecieron “mas poder para el pueblo” y radicalizar la revolución bolivariana.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ratificó ser la fuerza política más importante de Venezuela, a pesar de haber obtenido ciertos reveses en algunas localidades que suponían tener mayor apoyo según las últimas elecciones —presidencial y gobernadores—, pero resulta que esta elección no fue nacional, sino local y, específicamente, circuital.

6.9.10

Las fieras y Cristina

Es casi un lugar común dejar de mencionar al enemigo político como una manera de no darle tanta importancia a la que en realidad tiene y para de alguna manera mover alguna fibra en el inconsciente colectivo del lector. Es moneda corriente en las notas de opinión nacional, pero en Argentina las cosas llegan a tener un color más local porque hasta las notas “informativas”, a la hora de referirse a la presidenta Cristina Fernández, periódicos como La Nación y Clarín escriben “esposa del ex presidente Néstor Kirchner”. Es algo así como que Cristina —así, a secas— está de paso en la Casa Rosada. Al parecer, a ella nadie la eligió y que cuando habla, habla sola y en ese país nadie la escucha.

Recientemente, en cadena nacional por radio y televisión explicó cómo estos dos periódicos se hicieron de la empresa que produce el papel para la impresión de los periódicos nacionales en tiempos de la dictadura de Videla y Massera: Papel Prensa S.A.

Antes, Clarín publicó que “el Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa”. A lo que Fernández replicó en su discurso: “A confesión de parte, relevo de prueba”. Y ella coincide y lo dice sin tapujos a quienes son los accionistas mayoritarios —Clarín y La Nación— de la única empresa que produce en el país pasta celulosa para fabricar papel de periódicos, además de distribuir y comercializar. En pocas palabras, una empresa monopólica.

4.9.10

La venganza de Lucas García


La venganza es un asunto de paciencia. Es por ello que Lucas García, en su libro de cuentos Payback, trae a colación una frase que se escucha como un susurro en la voz de Marlon Brando en El Padrino: “La venganza es un plato que se sirve en frío”.

También es el epígrafe de la película Kill Bill, de Quentin Tarantino. Es por ello que quizá caigamos en la tentación de encasillar los textos de García en el plano de una cinematografía retro o del comics, cuando realmente son referencias que dan guiño al lector en vez de una golpiza.

4.8.10

Elena Quinteros siempre regresa



La mañana del pasado 21 de marzo se conoció la noticia de que el ex canciller de la dictadura uruguaya, Juan Carlos Blanco, fue condenado a 20 años de prisión por el “homicidio muy especialmente agravado” de Elena Quinteros, una maestra que fue sacada por la fuerza de la Embajada de Venezuela en Montevideo, en la que trató de buscar asilo el 28 de junio de 1976. Esa fue la última vez que se la vio con vida. En protesta por semejante atropello, el Gobierno venezolano rompió relaciones diplomáticas con Uruguay.


Hace poco más de un año, Raúl Olivera y Sara Méndez presentaron en Caracas la edición venezolana del libro
Secuestro en la Embajada. El caso de la maestra Elena Quinteros, publicado por la editorial del Estado venezolano El perro y la Rana. El poeta William Osuna reconoció en sus autores “la actitud y el compromiso de escritores como Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Francisco Urondo y Carlos Quijano. Es el verbo hecho acción, denunciando el autoritarismo, la agenda de la muerte avalada por el imperio y ejecutada por militares traidores e intelectuales apátridas.”

14.7.10

Queremos tanto a Caicedo


Hace 33 años apareció la novela Que viva la música, de Andrés Caicedo. En la mañana del 4 de marzo de 1977, en Cali, Colombia, el autor recibió un paquete con los libros que había enviado la editorial Crisis desde Argentina. Después escribió dos cartas, una para el crítico de cine español Miguel Marías, corresponsal de Ojo al cine en Madrid, y otra, que se conoció tres décadas después, para su compañera que acababa de abandonarlo. Luego, por la tarde, se suicidó.

Su muerte, a la temprana edad de 25 años, alimentó el mito de que era una insensatez vivir más años. Algo que repetía constantemente, además de sentirse envejecido, como lo expresa en las notas de sus cuadernos qué Caicedo solía llamar como su “diario”, pero que a la luz de la lectura, Sandro Romero Rey –que ha escudriñado en los baules del autor de
Que viva la música– prefiere llamar “textos”.

16.5.10

Jon Lee Anderson retrata a las personas con sus luces y sombras

Su vida ha sido un constante viaje y desde hace tres décadas está dedicado a escribir crónicas y perfiles para mostrar el panorama mundial a los lectores de la revista estadounidense The New Yorker. Actualmente se encuentra en un periplo asiático, pero no deja de pensar en su próximo destino: el regreso a Latinoamérica • Raúl Cazal


Viajar en plan de trabajo periodístico, como cronista, se ha vuelto una costumbre en Jon Lee Anderson. Aunque si le ponen a escoger el destino, sin dudar señalaría en el mapamundi cualquier ciudad o pueblo de Latinoamérica.

“Me encantaría hacer crónicas, perfiles, historias que hay por contar en Ecuador, Paraguay, Bolivia, Brasil. Volvería a Venezuela y a Cuba. Podría pasar toda la vida ahí”, dice con entusiasmo este estadounidense nacido en 1957 y que vivió buena parte de su infancia en Colombia, lugar donde aprendió su segundo idioma: el español.

Su más reciente libro El dictador, los demonios y otras crónicas contiene desde un diario muy personal sobre su estadía en Cuba a principios de la década de 1990, en pleno periodo especial para los cubanos, después de la desaparición de la Unión Soviética; hasta cartas que tienen por destinatario lectores anónimos y perfiles de un rey, un dictador, un Nobel de literatura y un revolucionario.

“Los perfiles del rey Juan Carlos, de Augusto Pinochet y de Gabriel García Márquez, por ser los primeros que realicé, los trabajé con la misma rigurosidad que la biografía del Che. Pensé como biógrafo”, confiesa Anderson desde Nueva York mientras se mueve cuidadosamente con su móvil para que la conversación se mantenga con buena señal.

Por haber retratado a personas diametralmente opuestas en la forma de ejercer el poder –como el dictador Pinochet y el presidente Hugo Chávez– le ha tocado sortear estoicamente las críticas tanto de la izquierda como de la derecha. Es por ello que siempre se caerá en la tentación de querer conocer cuál es su posición ideológica. Hasta la hija de Pinochet, cuando apenas entraba a su despacho y ni se había sentado frente a su escritorio, le preguntó: “¿Eres marxista?”

–Le dije que no. Me senté y comenzamos a hablar.


18.4.10

Los caminos de Earle Herrera

El poeta Earle Herrera volvió al rincón de donde salió, como diría Rubén Blades. Después de tres lustros de silencio en el terreno poético, regresa con Desmorir de amor, un libro que han catalogado como honesto. Y no es para menos, una vez que se pisa el terreno del amor, Herrera lo consagra sin artificios. Así va mes a mes a su encuentro, con soledades y desencantos, con esperanzas y muertes.

Guillermo Sucre había escrito, en su libro La máscara, la transparencia, que “los signos de la pasión son cambiantes”, que van entre alma y cuerpo, amor y erotismo. Así va la poesía, de un trecho a otro por la necesidad de volcar la palabra y el cuerpo. Como lo explica Denis de Rougemont –en palabras de Sucre– “el amor tiene su origen en el mismo impulso espiritual que hace nacer al lenguaje”.

De lo que está hecha la vida, hace rima el poeta. Así va con sus derrotas a cuesta; pero lo que importa es el intento. “En el amor / Nadie sale invicto”, versa Earle. Al igual que un personaje de Stendhal cuando dice: “Si pronuncian la palabra amor, estoy perdido”.


5.4.10

El juego democrático en Venezuela

En estos últimos cuatro años la oposición venezolana, desde todos sus espacios políticos (partidos, medios de comunicación, instituciones eclesiáticas), ha criticado el hecho de que el parlamento nacional tenga una sola voz y un solo color. Pero ¿por qué la conformación del parlamento es así? Como muchos sufren de amnesia, es necesario recordar qué actos llevaron a esta situación.

En 2005 se realizaron las últimas elecciones parlamentarias en Venezuela donde se escogieron 167 diputados. Para esta contienda electoral, la oposición política exigió al Consejo Nacional Electoral (CNE) el retiro de los cuadernos electrónicos y las máquinas captahuella porque supuestamente violaban el secreto del voto. También solicitaron auditar el 45 por ciento de las máquinas electrónicas de votación luego de las elecciones, cuando sólo estaba planteado auditar el 10 por ciento. El CNE aceptó todas estas exigencias, sin embargo poco antes de los comicios y para sorpresa de sus seguidores, los dirigentes de la oposición renunciaron a participar en la elección que se llevó a cabo el 4 de diciembre.

Después de este grave error político, se sucedieron varias elecciones y referenda. Entre ellas las presidenciales en 2006, en donde Hugo Chávez logra la reelección con una votación histórica: 7 millones 309 mil 80 votos que representó el 62, 84 por ciento de los votantes.

Dos años después, tras las elecciones para alcaldes y gobernadores en 2008, el candidato de la oposición para Alcalde Mayor de Caracas, Antonio Ledezma, una vez que conocieron los resultados que le daba la victoria, en su primera alocución a la prensa declaró –palabras más, palabras menos– que “ya estaba bueno de tanta elegidera, que la gente estaba cansada de elecciones.”

Muy a pesar de Ledezma, se organizan las próximas elecciones parlamentarias a realizarse el 26 de septiembre próximo.

7.3.10

Una nueva amenaza se va a estrenar

Ya era hora de que Hollywood amenazara a Venezuela. No bastaba con los mensajes que directamente emanan del Gobierno de Estados Unidos (EEUU) o cualquiera de las organización que recibe fondos del Departamento de Estado o el Congreso estadounidense. Tampoco es suficiente, al parecer, que cerquen al país con bases militares y que desplacen tropas con intereses más que “humanitarios” en el Caribe. Ahora vienen con película de acción.

Para agosto de este año pretenden estrenar The Expendables, un film que tiene por argumento que un grupo de mercenarios debe derrocar a un “dictador” en América latina que viste uniforme verde militar y una boína roja. La misión, nada imposible, es secreta y el comando estará presto para combatir a otros gobiernos que respaldan estos “dictadores”.

Silvester Stallone, el mismo que personificó el delirio de Rambo y que nunca aceptó la derrota de su ejército en Vietnam, es el actor y director de esta invasión cinematográfica.