8.3.12

Recorrido fugaz por la geografía literaria uruguaya


por Raúl Cazal
Edición especial del Correo del Orinoco para FILVEN 2012, 8 de marzo, y AVN
Horacio Quiroga, Mario Benedetti o Eduardo Galeano son escritores que regularmente se mencionan por sus cuentos, poesías o reflexiones y también para nombrar a su “paisito”, como sue­len llamar sus habitantes a Uruguay. País que en idioma guaraní puede sig­nificar “río de los pájaros” o “río de los caracoles”, pero que estaba habitado por indígenas charrúas, exterminados por los invasores españoles durante la colonización.
Oficialmente es la República Orien­tal del Uruguay y en el siglo XX se le conocía como “La Suiza de América” por sus logros en educación, salud e infra­estructura. La instrucción pública de Uruguay fue uno de los modelos que tomó el magisterio venezolano. De he­cho, con la llegada al país del pedagogo uruguayo Sabas Olaysola, se funda la Escuela José Gervasio Artigas, en Ca­tia, en homenaje al máximo prócer de esa nación. Poco después, bajo su guía, se crearía la Escuela Experimental de Venezuela, al final de los años 30.
Ariel
Que la educación haya sido una pre­ocupación en la Banda Oriental en los albores del siglo XX, se denota en Ariel, libro que José Enrique Rodó publicó en 1900, cuando apenas tenía 28 años, y que dedicó “a la juventud de América”.
Rodó postula “una concepción de la personalidad y, partiendo de ella, una visión del mundo, de la cultura, de la sociedad”, afirma Carlos Real de Azúa, para “alzarse frente al mundo y frente a los Estados Unidos, como símbolo ex­haustivo de todo sentido de cultura”, es­cribió el crítico Alberto Zum Felde.

4.3.12

Earle Herrera: Con El Caracazo se acabó el país de mentira


El periodista, escritor y diputado socialista afirmó que las empresas privadas de comunicación que le dieron cobertura a la revuelta de 1989, entendieron que fue un estallido social que se entroncó con el 4F, y por eso ahora quieren invisibilizarlo | Raúl Cazal
La Artillería, suplemento dominical del Correo del Orinoco, Caracas, 4 de marzo, 2010, pp 2-5 y en AVN.

Habían transcurrido 25 días de la “Coronación” de Carlos Andrés Pérez –como fue bautizado el acto de investidura del Presidente de la República– cuando el pueblo decidió hacer su propia fiesta. El 27 de febrero de 1989 también tuvo su nombre: “El Sacudón”, mejor conocido como “El Caracazo”, con saldos lamentables de muerte, que las cifras oficiales redujeron a 300, aunque miles de personas resultaron desaparecidas.
A Earle Herrera el 27-F lo agarró “en el lugar de los acontecimientos, como decimos ahora, en la avenida San Martín de Caracas”, relata el cronista, quien para ese momento era profesor de la cátedra de Periodismo en la Universidad Central de Venezuela. “Vivía frente al Guarataro, en la esquina de Palo Grande. Allí está una iglesia muy bonita, una iglesia gótica, y cuando empezaron los disturbios, yo vivía en un piso 13. Desde allí me tocó ver durante todos esos días cómo se desarrollaron las cosas”.

19.2.12

La figura solidaria de Juan Rodríguez


Estábamos acostumbrados a las ocurrencias de Juan Rodríguez, incluso a sus repentinas apariciones después de largas ausencias. Hace un mes compañeros del periódico Ciudad CCS, en donde laboraba, me informaron que estaba desaparecido y hoy, en su fecha natal, sus familiares lo encontraron en la morgue después de una angustiante búsqueda.
Supe de Juancito, como era comúnmente conocido, a principios de los años 80. Acompañaba en plan de ilustrador a los sonrientes Juan Barreto y Gustavo Rísquez, directores de Letras, un pasquín literario de los estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la UCV que luego trascendió al ámbito universitario y dejó de ser de unos palurdos pichones de periodistas cansados de las clases de periodismo.
“Cuando niño las maestras me ponían baja calificación por mis dibujos y ahora que soy adulto aplauden mis trazos infantiles”, reflexionó sonriente mientras ilustraba los textos “literarios” de Letras. Por aquella época, él se matriculaba en Sociología hasta que un día le dijo adiós a esa Escuela con un grafitti en el pasillo de la Facultad: “Webber es marico”, y firmó: “Marx”.
Dejó la Escuela, pero no abandonó la Universidad. Marchaba en las manifestaciones con los estudiantes y sacaba las patas del barro a quienes hacían panfletos y periódicos universitarios o alternativos –como llamaban a algunas publicaciones–, puesto que muchas veces sus dibujos decían más que las cuartillas publicadas.
En tiempos violentos creó el personaje Tozti, una “palomita de la paz” que guardaba más parecido con una “papa de la paz”; escribió poesía, con un gusto especial por lo erótico y lo urbano; y continuó con una obra plástica que para muchos es desconocida. Sus lúcidas caricaturas quizá sea lo que ha marcado su figura, también su amistad y su solidaridad.

9.11.11

Indignación



La exhibición de la muerte en primera plana de los periódicos y pantallas de televisión se ha hecho una costumbre. Ellos son el instrumento para que la guerra sea aceptada y que las invasiones tengan el visto bueno de una opinión pública que ha sido creada por estos mismo medios de comunicación. Por ello no es casual su despliegue para estar al principio de la guerra, generar toda la propaganda a favor de sus intereses con falsas victorias para desanimar al enemigo y terminar cuando ellos deciden que culminen, no sin antes mostrar su trofeo: la muerte. 

Cuando exhibieron el cuerpo sin vida de Muamar Gadafi en Sirte, Libia, el anticolonialista ya había sido sentenciado a la pena capital. Y continuarán asesinándolo mediáticamente para justificar la invasión a un país soberano que vivía un modelo distinto de participación social. En el Informe de Desarrollo Humano de 2011 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Libia aparece en el puesto 64 –considerado alto– y con una esperanza de vida al nacer de 74,8 años. 


23.8.11

Declaración de bienes de Andrés Arias

Hace casi dos décadas, en 1992, según reza el pie de imprenta, apareció Declaración de bienes, un poemario en donde Andrés Arias dejó algunas cuentas saldadas con la palabra y la poesía, con el amor y la muerte.
Arias nació en San Juan de los Morros, estado Guárico, en 1958, y buena parte de su vida residió en los Jardines de El Valle, Caracas. En la Universidad Central de Venezuela (UCV) estudió Sociología, en donde descubrió el hobby de ser tesista y la pasión por persistir en las “causas perdidas” cuando ciertos “intelectuales” gritaban a coro el “fin de la historia”.

Este 15 de agosto, cuando apenas estaba comenzado la noche, Andrés se fue sin despedirse. Es conocido que los poetas no se despiden y él tenía por costumbre ser el último en partir de cualquier reunión, mucho más si era quincena. Nunca había que claudicar ante la noche o el amanecer, o ante nosotros mismos.

2.8.11

Ricardo Piglia: El sueño de los neoliberales es la pesadilla de los pobres


por Raúl Cazal.


Saluda con una sonrisa e inmediatamente tiende la mano para estrecharla con efusividad. Así recibe Ricardo Piglia a quien va a su encuentro. A sólo horas de haber llegado a Caracas para ser protagonista de la ceremonia del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos –que este año le fue concedido a su obra Blanco nocturno–, también se conoció que en la Semana de la Novela Negra que se celebró a finales de julio en Gijón, España, le fue otorgado el Premio Hammett por esa misma novela. En 2010 ya había obtenido con ella el Premio de la Crítica de España.

–Eso me pone un poco incómodo –dice con gracia–. Un premio, dos, está bien; pero tres, es un exceso.

A los 16 años decidió ser escritor y emprendió la escritura de un diario en el que aparecen ya, dibujadas, partes de su futura narrativa. Recientemente publicó unos extractos en el suplemento Babelia, de El País, porque “quería romper un poco con ese mito de que los diarios eran algo secreto”. Sus novelas Respiración artificial, La ciudad ausente, Plata quemada y Blanco nocturno –diversas y disímiles– se entrelazan por medio del personaje Emilio Renzi, que apareció por primera vez en cuentos de La invasión y Nombre falso.

Para Piglia es un gusto estampar dedicatorias a los lectores en las primeras páginas de sus libros. Se fija en los cuadros del artista plástico Rómulo Maccio que ilustran las portadas de las primeras ediciones y revela que, además de proseguir con su diario, está escribiendo un libro de cuentos que llamará Historias personales. Al terminar de firmar la nouvelle Prisión perpetua y los volúmenes de ensayo Crítica y ficción, Formas breves y El último lector, confiesa sin agotarse:

–He escrito demasiados libros, me parece.

29.7.11

Las apariencias en Blanco nocturno de Ricardo Piglia

La lectura de las novelas del escritor argentino Ricardo Piglia no debe atenerse al orden cronológico en que fueron escritas y publicadas. Para el autor de Blanco nocturno (2010) –obra ganadora del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos 2011– ésta debería leerse después de Plata quemada (1997), luego proseguir con Respiración artificial (1980) y culminar con La ciudad ausente (1992).

“Yo veo las novelas como un continuo aunque las imagino muy diversas”, reflexionó Piglia en conversación con Rodrigo Fresán, y consideró que los “libros se escriben en una zona que no tiene que ver con ese desarrollo que uno puede imaginar para su propia vida”.

Estas cuatro novelas publicadas entre los años ochenta del siglo XX y la primera década del XXI, disímiles temáticamente, están enlazadas por el personaje Emilio Renzi –una suerte de conjunción del segundo nombre y apellido del autor– que apareció por primera vez, en 1967, en su libro de cuentos La invasión y luego en Nombre falso, en 1975.

15.6.11

John Reed por asalto

La primera y única vez que vi Reds Rojos, dirigida y protagonizada por Warren Beatty— fue hace 30 años. Apenas habían concluido mis clases en el liceo y no recuerdo que el título de la película haya sido traducida al español. No hacía falta, aunque por aquella época era un poco más hortodoxo de lo que puede ser hoy. Ya había pasado la moda de los zombies y para el Oscar de 1982 compitió con Indiana Jones en busca del arca perdida y la somnolienta Carros de fuego. Esta última ganó la mejor película, de la que sólo me ha quedado fijado en la memoria alguna parte de la música y unos carajos corriendo por una playa inútil. Beatty se quedó con la estatuilla de mejor director.

Esa fue la primera vez que sintonicé y me desvelé por una premiación del Oscar y vistos los resultados, lo dejé de hacer. En ese momento comprendí que todo estaba arreglado para que Reds no ganara. Sin embargo, luego consideré que fue un logro que Hollywood financiara una película de más de tres horas que trataba la vida de John Reed: un periodista estadounidense comunista que escribió sobre la Revolución Bolchevique —además de la Mexicana— y que al final muere de tifus en la Unión Soviética y es enterrado en el Kremlin.

Aunque el filme no era de culto, fue difícil consiguir a alguien para que me acompañara al cine a ver una película que nadie había visto ni recomendado. Esta sería la segunda que veía con la sala completa para unos pocos. La primera fue Manhattan, de Woddy Allen.

Con esta obra de Allen aprendí a no dar detalles que reflejaran los gustos propios porque una compañera de clase a la que siempre miraba embelesado llegó a preguntarme qué había hecho el fin de semana. Mirándola a los ojos y pensando en cómo besarían sus labios, le dije: Manhattan. Ella se sorprendió porque no la había visto y la descartó inmediatamente cuando le comenté que era en blanco y negro. También me descartó a mí con una sonrisa incómoda y buscó conversación con el primero que se acercó a nosotros. Sólo me faltó tropezar con un pupitre.

Reds es a color y el rojo no es lo que predomina como algunos podrían pensar. Betty logra retratar, más que a un hombre con pasiones y contradicciones, a una época en que el mundo se despertaba con revoluciones y guerras. Donde estallaba una revolución, se encontraba Reed. Es por ello que su obra periodística -México insurgente y Diez días que estremecieron al mundo- es considerada capital para aquél que quiere seguir los pasos del reportero que muestra la realidad sin desprenderse de su compromiso político y con la verdad.

12.6.11

Fragilidad

La memoria es frágil. Es por ello que constantemente hay que recordar que el gobierno de Hugo Chávez es una extraña “dictadura”. Para la derecha no es extraña, por supuesto. Es una dictadura aunque no comprenda su significado, así como el de democracia. Los términos participativa y protagónica, como lo expresa la Carta Magna, le son abstractos. Ellos prefieren democracia a secas debido a que se parece más a su forma de ir al mercado porque entre elegir desde un jabón hasta un presidente no hay mayor diferencia. En otras palabras, la democracia es consumo.

A esta interpretación burda hay que añadirle sus miedos atávicos a las supuestas amenazas que sufren sus libertades, en especial la de propiedad y de expresión, que “casualmente” siempre van unidas. La respuesta a estos ataques furibundos es la entrega de propiedad, desde vehículos hasta computadoras Canaima, pasando por viviendas para los sectores de la población que han sido marginados y por aquellos que fueron estafados por el mercado especulativo.

14.5.11

Roque Dalton: Quiero ser un poeta revolucionario hasta la muerte


por Raúl Cazal


Cuando se bifurcan las palabras poesía y revolución, aparece en el centro —como si fuera su turno— el nombre de Roque Dalton, poeta salvadoreño de profunda sensibilidad ante la injusticia y la desigualdad, por la que vivió cárcel y torturas, sentencias de muerte y exilios.

Militó en el Partido Comunista salvadoreño después de desechar la doctrina socialcristiana tras una entrevista periodística que realizó al muralista mexicano Diego Rivera. En ese tiempo estudiaba Derecho en la Universidad Nacional de Chile, en 1953. Sólo pretendía cumplir con su deber, pero encontró a Rivera “en uno de sus malos momentos”.

“Empezó a responderme cortésmente las preguntas hasta que no sé por qué se le ocurrió preguntarme mi filiación política, entonces yo le dije que era socialcristiano. Entonces él me preguntó, con aquella cosa exuberante que tenía, que cuántos años tenía yo. Yo le dije que dieciocho años. Me preguntó si yo había leído marxismo, yo le dije que no, entonces me dijo que tenía yo dieciocho años de ser un imbécil, y me echó”, rememoró Dalton en una grabación para Radio Habana Cuba que fue trasmitida en 1963.

10.5.11

Casa de Roque Dalton y otros lugares

Caracas, 10 May. AVN (Raúl Cazal).- Cuando supe de la existencia de Roque Dalton, hacía cuatro años que había sido asesinado. Me enteré por la tercera edición del libro Días y noches de amor y de guerra*, de Eduardo Galeano —premio Casa de las Américas en 1978—, que aunque Dalton se burló de la muerte que le habían sentenciado las dictaduras de El Salvador en dos oportunidades, la tercera fue la vencida y a traición.

A inicios de la década de los 80 leí sus poemas en Poesía trunca, una antología sobre la poesía latinoamericana revolucionaria, y más tarde cayó en mis manos Poesía, de Roque Dalton. Ambos libros fueron editados por Casa de las Américas y la selección de los poemas estuvo a cargo de Mario Benedetti.

Fue así como conocí al poeta salvadoreño y Casa de las Américas tenía mucho que ver. Primero fue su palabra impresa, luego su voz, que permanece en el Archivo de la Palabra y es difundida en CD bajo la colección “Palabra de esta América”.

29.3.11

El miedo de los medios de comunicación

Por Raúl Cazal


Una de las frases manidas por los políticos de oposición venezolanos es que en el país se gobierna bajo un sistema dictatorial que trasgrede uno de los derechos humanos fundamentales: la libertad de expresión. Esta denuncia se hace airadamente a través de los medios de comunicación privados y públicos en cualquiera de sus modalidades: impreso, radio y televisión. También en internet, aunque allí el desvarío es mayor.
A principios de 2011 una “novísima” organización política llamada Alianza por la Libertad de Expresión leyó un comunicado ante los medios televisivos Globovisión, Televen, Canal i y Venevisión y el circuito Unión Radio en donde presentaba unos supuestos 1.777 casos que vulneraban la libertad de
expresión en estos últimos ocho años, pero “sin una sola noticia censurada”, escribió en su columna dominical Eleazar Díaz Rangel [1].

20.3.11

“Inventé un Marx para mi propio uso”

Entrevista con Juan Barreto


Por Raúl Cazal


Entre guacamayas reales y de madera, Juan Barreto Cipriani fijó su residencia desde hace casi una década en Prado de María (El Cementerio) después de haber vivido buena parte de su vida en El Valle, en donde comenzó su militancia con apenas 14 años de edad en las filas del Partido Revolucionario de Venezuela, mejor conocido por sus siglas: PRV. Allí no duró mucho tiempo debido a que sus amigos se encontraban en la Liga Socialista y cambió inmediatamente de partido.

En las discusiones siempre va tomado de argumentos sustraídos de las lecturas del “pana Marx” y del “camarada Lenin”, como suele mencionarlos siempre con una sonrisa de cómplice. Llegó a ser dirigente estudiantil en la educación media y, más tarde, en la UCV, fue el principal redactor del manifiesto “Los estudiantes tomamos la palabra” que dio inicio a la creación del Movimiento 80.

18.3.11

Valijas made in USA


Los que abrieron la “valija diplomática” del gobierno de Estados Unidos en Argentina no tuvieron la misma suerte que María del Luján Tepuk —la que “descubrió” la del venezolano Antonini Wilson—, porque en lugar de recibir propuestas para salir en la revista Playboy, como sucedió con Luján, han sido sometidos al escarnio público por el emporios comunicacionales de Clarín y el periódico La Nación.

Estos medios de comunicación se plegaron a la postura del Gobierno estadounidense una vez que se enteraron que las autoridades argentinas habían revisado las cajas —lo que eufemísticamente se llama “valija diplomática”— en las cuales Estados Unidos pretendía introducir de manera subrepticia casi mil pies cúbicos de material que no figuraba en la declaración de ingreso a ese país. El canciller argentino Héctor Timerman aclaró que todo lo que estaba detallado en la lista de ingreso al país, recibió la autorización de entrada. Sólo retuvieron los “armamentos, drogas psicotrópicas y estupefacientes, así como varios elementos de almacenamiento de datos rotulados como secretos, instrumentos para el control de comunicaciones y emisiones de señales, y manuales operativos” que no fueron avisados oficialmente, así como “un baúl con medicamentos vencidos”.

8.10.10

Triunfo socialista en Venezuela

En las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre se enfrentaron dos visiones contrapuestas: socialismo contra capitalismo. Estos últimos usaron sus armas idológicas para generar terror en la ciudadanía a través de propaganda necrofílica sobre uno de los temas más sensibles: la seguridad; retomaron los temas anticomunistas sobre la propiedad privada y presentaron un plan populista basado en que, de llegar la oposición a la Asamblea Nacional (AN), “resolverían” los problemas del país. En otras palabras, revertirían todas aquellas leyes que hasta ahora han sido aprobadas. Mientras que por el lado de quienes propugnan el socialismo ofrecieron “mas poder para el pueblo” y radicalizar la revolución bolivariana.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ratificó ser la fuerza política más importante de Venezuela, a pesar de haber obtenido ciertos reveses en algunas localidades que suponían tener mayor apoyo según las últimas elecciones —presidencial y gobernadores—, pero resulta que esta elección no fue nacional, sino local y, específicamente, circuital.

6.9.10

Las fieras y Cristina

Es casi un lugar común dejar de mencionar al enemigo político como una manera de no darle tanta importancia a la que en realidad tiene y para de alguna manera mover alguna fibra en el inconsciente colectivo del lector. Es moneda corriente en las notas de opinión nacional, pero en Argentina las cosas llegan a tener un color más local porque hasta las notas “informativas”, a la hora de referirse a la presidenta Cristina Fernández, periódicos como La Nación y Clarín escriben “esposa del ex presidente Néstor Kirchner”. Es algo así como que Cristina —así, a secas— está de paso en la Casa Rosada. Al parecer, a ella nadie la eligió y que cuando habla, habla sola y en ese país nadie la escucha.

Recientemente, en cadena nacional por radio y televisión explicó cómo estos dos periódicos se hicieron de la empresa que produce el papel para la impresión de los periódicos nacionales en tiempos de la dictadura de Videla y Massera: Papel Prensa S.A.

Antes, Clarín publicó que “el Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa”. A lo que Fernández replicó en su discurso: “A confesión de parte, relevo de prueba”. Y ella coincide y lo dice sin tapujos a quienes son los accionistas mayoritarios —Clarín y La Nación— de la única empresa que produce en el país pasta celulosa para fabricar papel de periódicos, además de distribuir y comercializar. En pocas palabras, una empresa monopólica.

4.9.10

La venganza de Lucas García


La venganza es un asunto de paciencia. Es por ello que Lucas García, en su libro de cuentos Payback, trae a colación una frase que se escucha como un susurro en la voz de Marlon Brando en El Padrino: “La venganza es un plato que se sirve en frío”.

También es el epígrafe de la película Kill Bill, de Quentin Tarantino. Es por ello que quizá caigamos en la tentación de encasillar los textos de García en el plano de una cinematografía retro o del comics, cuando realmente son referencias que dan guiño al lector en vez de una golpiza.

4.8.10

Elena Quinteros siempre regresa



La mañana del pasado 21 de marzo se conoció la noticia de que el ex canciller de la dictadura uruguaya, Juan Carlos Blanco, fue condenado a 20 años de prisión por el “homicidio muy especialmente agravado” de Elena Quinteros, una maestra que fue sacada por la fuerza de la Embajada de Venezuela en Montevideo, en la que trató de buscar asilo el 28 de junio de 1976. Esa fue la última vez que se la vio con vida. En protesta por semejante atropello, el Gobierno venezolano rompió relaciones diplomáticas con Uruguay.


Hace poco más de un año, Raúl Olivera y Sara Méndez presentaron en Caracas la edición venezolana del libro
Secuestro en la Embajada. El caso de la maestra Elena Quinteros, publicado por la editorial del Estado venezolano El perro y la Rana. El poeta William Osuna reconoció en sus autores “la actitud y el compromiso de escritores como Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Francisco Urondo y Carlos Quijano. Es el verbo hecho acción, denunciando el autoritarismo, la agenda de la muerte avalada por el imperio y ejecutada por militares traidores e intelectuales apátridas.”

14.7.10

Queremos tanto a Caicedo


Hace 33 años apareció la novela Que viva la música, de Andrés Caicedo. En la mañana del 4 de marzo de 1977, en Cali, Colombia, el autor recibió un paquete con los libros que había enviado la editorial Crisis desde Argentina. Después escribió dos cartas, una para el crítico de cine español Miguel Marías, corresponsal de Ojo al cine en Madrid, y otra, que se conoció tres décadas después, para su compañera que acababa de abandonarlo. Luego, por la tarde, se suicidó.

Su muerte, a la temprana edad de 25 años, alimentó el mito de que era una insensatez vivir más años. Algo que repetía constantemente, además de sentirse envejecido, como lo expresa en las notas de sus cuadernos qué Caicedo solía llamar como su “diario”, pero que a la luz de la lectura, Sandro Romero Rey –que ha escudriñado en los baules del autor de
Que viva la música– prefiere llamar “textos”.

16.5.10

Jon Lee Anderson retrata a las personas con sus luces y sombras

Su vida ha sido un constante viaje y desde hace tres décadas está dedicado a escribir crónicas y perfiles para mostrar el panorama mundial a los lectores de la revista estadounidense The New Yorker. Actualmente se encuentra en un periplo asiático, pero no deja de pensar en su próximo destino: el regreso a Latinoamérica • Raúl Cazal


Viajar en plan de trabajo periodístico, como cronista, se ha vuelto una costumbre en Jon Lee Anderson. Aunque si le ponen a escoger el destino, sin dudar señalaría en el mapamundi cualquier ciudad o pueblo de Latinoamérica.

“Me encantaría hacer crónicas, perfiles, historias que hay por contar en Ecuador, Paraguay, Bolivia, Brasil. Volvería a Venezuela y a Cuba. Podría pasar toda la vida ahí”, dice con entusiasmo este estadounidense nacido en 1957 y que vivió buena parte de su infancia en Colombia, lugar donde aprendió su segundo idioma: el español.

Su más reciente libro El dictador, los demonios y otras crónicas contiene desde un diario muy personal sobre su estadía en Cuba a principios de la década de 1990, en pleno periodo especial para los cubanos, después de la desaparición de la Unión Soviética; hasta cartas que tienen por destinatario lectores anónimos y perfiles de un rey, un dictador, un Nobel de literatura y un revolucionario.

“Los perfiles del rey Juan Carlos, de Augusto Pinochet y de Gabriel García Márquez, por ser los primeros que realicé, los trabajé con la misma rigurosidad que la biografía del Che. Pensé como biógrafo”, confiesa Anderson desde Nueva York mientras se mueve cuidadosamente con su móvil para que la conversación se mantenga con buena señal.

Por haber retratado a personas diametralmente opuestas en la forma de ejercer el poder –como el dictador Pinochet y el presidente Hugo Chávez– le ha tocado sortear estoicamente las críticas tanto de la izquierda como de la derecha. Es por ello que siempre se caerá en la tentación de querer conocer cuál es su posición ideológica. Hasta la hija de Pinochet, cuando apenas entraba a su despacho y ni se había sentado frente a su escritorio, le preguntó: “¿Eres marxista?”

–Le dije que no. Me senté y comenzamos a hablar.


18.4.10

Los caminos de Earle Herrera

El poeta Earle Herrera volvió al rincón de donde salió, como diría Rubén Blades. Después de tres lustros de silencio en el terreno poético, regresa con Desmorir de amor, un libro que han catalogado como honesto. Y no es para menos, una vez que se pisa el terreno del amor, Herrera lo consagra sin artificios. Así va mes a mes a su encuentro, con soledades y desencantos, con esperanzas y muertes.

Guillermo Sucre había escrito, en su libro La máscara, la transparencia, que “los signos de la pasión son cambiantes”, que van entre alma y cuerpo, amor y erotismo. Así va la poesía, de un trecho a otro por la necesidad de volcar la palabra y el cuerpo. Como lo explica Denis de Rougemont –en palabras de Sucre– “el amor tiene su origen en el mismo impulso espiritual que hace nacer al lenguaje”.

De lo que está hecha la vida, hace rima el poeta. Así va con sus derrotas a cuesta; pero lo que importa es el intento. “En el amor / Nadie sale invicto”, versa Earle. Al igual que un personaje de Stendhal cuando dice: “Si pronuncian la palabra amor, estoy perdido”.


5.4.10

El juego democrático en Venezuela

En estos últimos cuatro años la oposición venezolana, desde todos sus espacios políticos (partidos, medios de comunicación, instituciones eclesiáticas), ha criticado el hecho de que el parlamento nacional tenga una sola voz y un solo color. Pero ¿por qué la conformación del parlamento es así? Como muchos sufren de amnesia, es necesario recordar qué actos llevaron a esta situación.

En 2005 se realizaron las últimas elecciones parlamentarias en Venezuela donde se escogieron 167 diputados. Para esta contienda electoral, la oposición política exigió al Consejo Nacional Electoral (CNE) el retiro de los cuadernos electrónicos y las máquinas captahuella porque supuestamente violaban el secreto del voto. También solicitaron auditar el 45 por ciento de las máquinas electrónicas de votación luego de las elecciones, cuando sólo estaba planteado auditar el 10 por ciento. El CNE aceptó todas estas exigencias, sin embargo poco antes de los comicios y para sorpresa de sus seguidores, los dirigentes de la oposición renunciaron a participar en la elección que se llevó a cabo el 4 de diciembre.

Después de este grave error político, se sucedieron varias elecciones y referenda. Entre ellas las presidenciales en 2006, en donde Hugo Chávez logra la reelección con una votación histórica: 7 millones 309 mil 80 votos que representó el 62, 84 por ciento de los votantes.

Dos años después, tras las elecciones para alcaldes y gobernadores en 2008, el candidato de la oposición para Alcalde Mayor de Caracas, Antonio Ledezma, una vez que conocieron los resultados que le daba la victoria, en su primera alocución a la prensa declaró –palabras más, palabras menos– que “ya estaba bueno de tanta elegidera, que la gente estaba cansada de elecciones.”

Muy a pesar de Ledezma, se organizan las próximas elecciones parlamentarias a realizarse el 26 de septiembre próximo.

7.3.10

Una nueva amenaza se va a estrenar

Ya era hora de que Hollywood amenazara a Venezuela. No bastaba con los mensajes que directamente emanan del Gobierno de Estados Unidos (EEUU) o cualquiera de las organización que recibe fondos del Departamento de Estado o el Congreso estadounidense. Tampoco es suficiente, al parecer, que cerquen al país con bases militares y que desplacen tropas con intereses más que “humanitarios” en el Caribe. Ahora vienen con película de acción.

Para agosto de este año pretenden estrenar The Expendables, un film que tiene por argumento que un grupo de mercenarios debe derrocar a un “dictador” en América latina que viste uniforme verde militar y una boína roja. La misión, nada imposible, es secreta y el comando estará presto para combatir a otros gobiernos que respaldan estos “dictadores”.

Silvester Stallone, el mismo que personificó el delirio de Rambo y que nunca aceptó la derrota de su ejército en Vietnam, es el actor y director de esta invasión cinematográfica.


28.2.10

El pensamiento vivo de Bolívar

El primer acercamiento al Libertador Simón Bolívar debería ser a través de su palabra. Su pensamiento, es sin lugar a dudas, del conocimiento popular, aunque algunas veces de manera fragmentaria porque su divulgación ha sido, en ocasiones, dispersa, e incluso se llega al extremo de reproducir frases como si con ellas se recogiera una totalidad. Por momentos nos viene la sospecha de que al hacerlo de este modo se pretende diseminar su visión política para no tener una compresión clara de su genio. Este no es el caso del libro Doctrina del Libertador que recientemente reeditó la Biblioteca Ayacucho.

De los casi diez mil documentos que nos legó el Libertador, el compilador, Manuel Pérez Vila, escogió cien con el propósito mostrar el ideario político, económico y social de Bolívar. Textos como La Carta de Jamaica, El discurso de Angostura y la Constitución de Bolivia, forman parte de la selección.

La nueva edición guarda las mismas características de la que fue ideada para celebrar el sesquicentenario de la batalla de Ayacucho: además de la rigurosa compilación, Pérez Vila, también aportó notas explicativas y una cronología que da contexto a la vida del Libertador para mejor comprensión por parte de las y los lectores.

El prólogo de Augusto Mijares, “Bolívar como político y reformador social”, nos revela a un pensador que tras cada batalla, de ideas o militar, surge como un hombre con una visión cada vez más clara de la necesidad de dar unidad y estabilidad a la región que libera.

Un libro objetado

Doctrina del Libertador fue el primero que se editó en la Colección Clásica hace 33 años y que se agotó inmediatamente. Aunque logró varias reediciones, desapareció de los anaqueles de las librerías por más de tres lustros.

La reedición que sale a la luz en estos años bicentenarios se hacía imprescindible, así como lo es recordar bajo qué fragor “intelectual” fue concebido este volumen.

El escritor uruguayo Ángel Rama fue uno de los miembros de la comisión presidencial que en 1974 inició el proyecto que dio vida a la Biblioteca Ayacucho. En su Diario 1974-1983 revela que la idea de fue objetada por Ramón Escovar Salom, quien presidía la comisión. “Salvo a (Oswaldo) Trejo, siento que a ninguno le importa demasiado; una comisión más, una tarea más a cumplir (…) Me temo que no va a ir a ningún lado (…) Escovar Salom cuestiona el primer título, los escritos de Bolívar, con este argumento: ¡Ya son muy conocidos! Es tan asombroso que es inútil decirle que los libros que justamente deberían formar la Biblioteca son los más conocidos. Me limito a argumentar que en otras áreas del continente, desgraciadamente no es igualmente conocido (!).”


Otras valiosas ediciones
 
La singularidad de la edición de Biblioteca Ayacucho no desmerita ninguna de las otras ediciones que difunden el pensamiento del Libertador, sino que más bien las complementan, porque aunque repitan textos fundamentales siempre se consiguen otros que desconocemos, como las que encontramos en Independencia, Soberanía y justicia Social en el pensamiento del Libertador Simón Bolívar, selección de textos y comentarios de Vladimir Acosta; o en Antología, de Simón Bolívar, Colección Palabras Esenciales que publica el Minci con un sello impreso en la contraportada: “Libro gratuito. La venta de este libro es un acto contrarrevolucionario”.


Larga vida a Bolívar

 
“Por satisfecho me daré si esta selección, cuya idea y edición se deben a la Biblioteca Ayacucho, contribuye a difundir el pensamiento de Simón Bolívar, que tanto tiene todavía que decir en América y en el mundo”. Con estas palabras concluye Pérez Vila la presentación de Doctrina del Libertador. Hoy, gracias a esta reedición, tenemos razones para pensar que así será.


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Recurso

Clásicos de Nuestra América en Internet

Biblioteca Ayacucho digitalizó la mayor parte de sus libros y los puso a disposición del público en en el portal www.bibliotecayacucho.gob.ve. De esta manera, las y los lectores pueden bajar en fomato pdf, obras de más de 200 autoras y autores como Antonio José de Sucre, Gabriela Mistral, José Martí, Horacio Quiroga y Sor Juana Inés de la Cruz.

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Tomado de La artillería, Domingo 28 de feberero de 2010. Año 1, No. 1. Caracas, pág. 13, Parte de letras. Suplemento dominical del Correo del Orinoco.

10.2.10

El desarrollo de la energía

Afirmar que el cambio climático está generando estragos en el planeta, no es una exageración. La sequía prolongada e inesperada que vive Venezuela ha bajado el nivel del caudal de los ríos que alimentan los embalses. Algunos están prácticamente secos y otros, como la represa hidroeléctrica Guri, que es alimentada por el río Caroní, aunque todavía no está en nivel crítico si sigue bajando como hasta ahora lo alcanzará en tres meses.

Bajo estas condiciones el Gobierno nacional tomó medidas de racionar el suministro de agua potable y un plan de uso racional del servicio eléctrico. Algo inédito para una ciudad como Caracas que se ha acostumbrado al derroche, porque en ciertas áreas del país donde estos servicios no funcionaban correctamente (incluso en zonas cercanas a Caracas como los valles del Tuy, Barlovento o el propio estado Bolívar incluyendo Puerto Ordaz y Ciudad Bolívar) con la emergencia actual se hizo evidente su deficiencia.


En el caso de la energía eléctrica, quedó al descubierto la fragilidad del sistema que se había instalado desde hace más de cuatro décadas porque en su construcción obviamente no se contaba con el Fenómeno del Niño que hoy nos cobra factura y evidencia la gravedad del cambio climático. Esto aunado a que los presupuestos se cayeron con el tiempo contribuye a que una obra como la represa de Guri esté sensiblemente afectada. Pero ¿eso es todo?


La generación de energía eléctrica pasó a ser un tema sensible en un país donde la palabra “energía” es de uso cotidiano gracias a una economía sustentada en la extracción y refinación del petróleo. Y se maneja la idea de que la represa del Guri es la que provee de energía eléctrica a todo el país.

31.12.09

Distancias invisibles

Invisible, de Paul Auster, es una novela y varias al mismo tiempo, como lo son muchas, sólo que ésta no tiene la pretención de ser una novela múltiple, sino un autor que pueden ser varios quienes escriben un mismo libro.

La más reciente obra de Auster transita sobre esa forma de pasar inadvertido mientras todo sucede en un instante, donde las historias están contadas desde diferentes puntos de vista y en un presente que se remonta a un pasado. Allí las vidas se cruzan en un momento y se vuelven a cruzar en forma de literatura mucho tiempo después, que es quizá una de las formas donde ser invisible toma sentido, en la escritura.

“El hecho de escribir sobre mí mismo en primera persona me había obligado a contenerme, haciéndome invisible, impidéndome encontrar lo que andaba buscando. Me hacía falta distanciarme, dar un paso atrás y crear un espacio entre mí mismo y el tema (que no era sino mi propia persona), así que volví al principio de la Segunda parte y empecé a escribirla en tercera persona”, es una de las pocas veces que explica el título del libro. Pero lo es en cierta medida.

El autor de La ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada (pertenecientes a La trilogía de Nueva York) nos entrega esta nueva obra para dejarnos a la espera de una próxima novedad. Admito que leerlo puede generar cierta adicción. Por recomendación de Liliana Sáez hace más de una década, leí La trilogía… Ella, amante del cine, me dijo: ¿te gusta el road movie? Y respondí con una afirmación que quizá no fue muy convincente. Nunca me dijo cuál era la película con que estaba basada La música del azar y después continué con La invención de la soledad.

Smoke fue la película que me invitó a leer su obra y de allí en adelante no hay escapatoria con este escritor, guionista y director de cine. Las dos últimas obras, Un hombre en la oscuridad e Invisible, los obtuve apenas acababa de llegar a los mesones de las librerías. El primero fue en Ciudad de México, en la librería del Fondo de Cultura Económica que queda en la Colonia Condesa (para los que viven en DF o leyeron Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, pueden ubicarse en la zona).

El último, Invisible, fue parte de un trueque. Aproveché el viaje de una amiga a Buenos Aires y bastó que enviara una botella de Ron Aniversario para saciar la sed de Felipe Yapur y que él hiciera lo propio en retribución. Realmente el cuento no es así, pero no es necesario emborronar cuartillas…

5.12.09

Una razón soberana contra las siete bases militares

El golpe de Estado perpetrado en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya ha puesto en alerta a todos los gobiernos de Latinoamérica, especialmente a los miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba). Hace apenas un poco más de un año, el blanco era el gobierno de Bolivia, liderado por Evo Morales y la nueva Constitución.

El Gobierno de Estados Unidos de América (EEUU) apoyó los proyectos separatistas en Bolivia con un financiamiento de más de US$ 97 millones desde 20021 por intermedio de la Agencia del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés). La masacre a 15 indígenas en El Porvenir, mostró la cara más atroz de estos separatistas.

27.6.09

De las reivindicaciones colectivas de periodistas a la defensa de dueños de medios


La salida de la primera edición del Correo del Orinoco, el 27 de junio de 1818, es motivo de conmemoración del Día del Periodista en Venezuela y de un debate sobre el papel que ha cumplido este gremio en esta última década.

Eleazar Díaz Rangel es de los periodistas que siempre está vinculado a esta discusión sobre la ética del periodista. Fue el último presidente de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP, 1966-78) y uno de los propulsores de la Ley del Ejercicio del Periodismo y creación del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) a finales de los años 70 del siglo XX. Con estas cartas de presentación, que pudiera extenderse con los títulos que ha publicado, hace un poco de historia sobre el papel gremial de esta asociación.

Si bien sus siglas han quedado en el nombre del cafetín de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV), ésta institución que desapareció hace más de tres décadas hoy es recordada por el contraste de las funciones que cumple la actual CNP, al que Díaz Rangel llama “Colegio”.

“La imagen de la actividad en la AVP quedó muy presente frente a las del Colegio, pareciera que ésta no pudo heredar todo lo que era el prestigio de esas siglas, que le entrega 20 edificios o casas producto de sus luchas”, recuerda el autor de La prensa venezolana en el siglo XX.

5.6.09

Lágrimas por miedo

La violencia que se vive en América Latina muchas veces queda marginada del pensamiento porque solamente se retrata en cifras y gráficos como tratando de mostrar alguna evidencia y no es precisamente para sentirnos orgullosos de quién lleva un mejor promedio en cuanto a muertes por armas de fuego en un fin de semana. La violencia ni siquiera es un motivo de competencia, no podemos decir que Caracas es más violenta que Sao Paulo o Bogotá. Ni siquiera nos sirve de consuelo tener índices menores que otras ciudades porque lo que queda detrás de cada muerte, además del llanto, es el miedo. Y comprenderlo, es quizás algo que no alcanzamos a atisbar porque el miedo es algo tan cotidiano que nos hemos acostumbrado a vivir encerrados, pendientes de la tele o de la radio (medios destinados, según Martín-Barbero, a meternos más miedos), a comprar seguridad y a bloquear las calles para supuestamente tener mayor control y a excluir a los demás ciudadanos que no sean del vecindario o de la misma condición social.

Ciudadanías del miedo tiene el valor de ser un libro extraño puesto que nos entrega otra visión de la realidad de las ciudades latinoamericanas inmersas en violencia para decirnos además que vivimos con miedo y, algunas veces, hasta masoquistamente con humor.

Ciudadanías del miedo, Susana Rotker (editora)
Rutgers, Nueva Sociedad, 2000

4.6.09

Borrado del mapa

Umberto Eco nos recuerda constantemente que las ciudades de las que nos hablan los escritores en sus novelas generalmente son imaginarias. Las calles que nombran no cruzan con las calles que realmente deben cruzar, mas sin embargo el cruce, la esquina, existe en realidad.

En las novelas de Paul Auster los personajes se pasean por ciudades imaginarias (Manhattan, Brooklyn). Si queremos seguir las pistas de sus personajes según el mapa que nos dibuja, no sólo nos perderíamos, sino que no llegaríamos a ningún lugar. Allí lo que importa, más que la ilusión de recorrer una ciudad, es el azar del recorrido. Que a pesar de ser ciudades ordenadas, sistematizadas, con mapas en cada estación del metro, uno llega al lugar que desea por pura intuición. (Para uno, acostumbrado a tener como norte al Ávila, orientarse parece tarea sencilla, pero en una ciudad donde la montaña no es más que un acto de fe, sólo nos queda que el azar se cruce con nuestro destino para llegar a buen puerto). Es así como nos conduce Auster en su última novela, El libro de las ilusiones, con una azarosa premeditación hacia unos parajes –incluidos libros y películas mudas– en la búsqueda de un hombre que se ha borrado del mapa.

El libro de las ilusiones
, Paul Auster
Anagrama | Panorama de narrativas, 2003

10.4.09

“Gracias medios de comunicación”: Habla el silencio mediático


Napoleón Bravo dio los buenos días a Venezuela por el canal de televisión de la familia Cisneros (Venevisión) y anunció: “Tenemos nuevo Presidente”. Era apenas las 6 de la mañana del 12 de abril de 2002, hora en que empezaba su programa “24 horas”.

Bravo estaba acompañado en el estudio de televisión por el alcalde de Chacao para esa época, Leopoldo López; el presidente de la encuestadora Ceca, Víctor Manuel García; el contraalmirante (r) Carlos Molina Tamayo; entre otros que se iban incorporando al programa televisivo mientras se transmitía.

“Debo decirlo, gracias Venevisión, gracias RCTV”, expresó García y lo interrumpe el conductor Bravo: “Yo voy a decir una cosa, y nosotros tenemos que decir, tanto Venevisión como RCTV: gracias Televen, gracias CMT, gracias Globovisión” y retoma la palabra nuevamente García –para que nadie quede fuera del agradecimiento por participar en el complot contra el gobierno de Chávez– y expresa: “Gracias medios de comunicación”. Leopoldo López, el alcalde del municipio Chacao, aprueba con la cabeza y con el ceño fruncido.

Mientras en este programa de televisión revelaban cómo participaron los medios de comunicación en la preparación del golpe de Estado del 11 de abril, los ministros del Gobierno de Chávez, diputados de la Asamblea Nacional aliados a la V República y quienes presidían los poderes públicos eran censurados por los medios de televisión y radio privados.

18.1.09

Historia para entender el genocidio israelí

El escritor y periodista argentino Rodolfo Walsh (1927-1977), precursor del Nuevo periodismo, fundador de Prensa Latina y de la Agencia de Noticias Clandestina (Ancla), estaba en Beirut el 15 de mayo de 1974, cuando un comando palestino golpeó en Maalot. Caminó al día siguiente entre las ruinas de las aldeas libanesas bombardeadas por la aviación israelí. Entrevistó a los principales dirigentes de la resistencia palestina y escribió una serie de artículos sobre la revolución palestina. Su vigencia es absoluta, para entender dónde se inscribe la masacre de hoy en Gaza.


La revolución palestina
por Rodolfo J. Walsh


1. Tres millones de palestinos despojados de su patria cuestionan todo arreglo de paz en Medio Oriente

- ¿Cómo te llamás?
- Zaki.
- ¿Qué edad tenés?
- Siete.
- ¿Vive tu padre?
- Murió.
- ¿Qué era tu padre?
- Fedaí.
- ¿Qué vas a ser cuando seas grande?
- Fedaí.

El chico rubio de cabeza rapada y uniforme a rayas que da estas respuestas en una escuela de huérfanos al sur de Beirut, Líbano, resume la mejor alternativa, que tras 26 años de frustración resta a tres millones de palestinos despojados de su patria: convertirse en fedayines, combatientes de la Revolución Palestina.

17.1.09

La enmienda: un asunto político

Apenas culminaban las elecciones regionales en Venezuela y vista la arremetida de la oposición en los estados Miranda y Carabobo contra las misiones sociales, el presidente Hugo Chávez convoca al Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) para que discuta la posibilidad de hacer una enmienda en el artículo 230 de la Constitución para que permita al Presidente o Presidenta de la República ser reelegido o reelegida sin ninguna restricción.
Esta nueva convocatoria que hace Chávez al país ha puesto de cabeza a la oposición política que ahora, paradójicamente, se “preocupa” por el relevo del Presidente dentro de las filas del chavismo y lanza nombres de posibles sucesores con el propósito de alentar la división dentro de las filas del Psuv e intentar conseguir el escenario qué más desea: una elección sin Chávez.

5.12.08

Victorias y enmienda

A la salida de la estación del Metro de El Valle, al sur de Caracas, un grafitti reza lo siguiente: “este es un peo de clases”. De alguna manera esta frase que ya tenía tiempo pintada en la pared, a la luz de los resultados de las elecciones regionales que se realizaron en Venezuela el pasado 23 de noviembre, cobra un notable interés para la discusión de los partidos políticos y movimientos populares que impulsan la Revolución Bolivariana en este país.
El término lucha de clases, a raíz de la caída del muro de Berlín y del bloque soviético en Europa a finales de la década de los ochenta y principios de los noventa del siglo XX, fue desterrado de su lenguaje por muchos pensadores y políticos que moderaron su visión política de izquierda o saltaron la talanquera –como vulgarmente se dice por estos lugares– seducidos por quienes profesaban el “fin de la historia” desde el Consenso de Washington.
Eran épocas donde la “tercera vía” parecía ser la panacea ideológica para desinfectarse de la dialéctica del materialismo histórico; pero en Venezuela, mientras las élites políticas trataban de entender la realidad del país, el pueblo despertó de un largo sueño de verano el 27 de febrero de 1989.
A partir del estallido social mejor conocido como “El Caracazo”, se desencadenó en Venezuela una serie de sucesos que gestaron la Revolución Bolivariana. Desde la rebelión militar del 4 de febrero de 1992, la del 27 de noviembre de ese mismo año, hasta una crisis financiera con una inflación que llegó a superar los 100 puntos, se desembocó en una crisis general de la sociedad porque no existía una respuesta política.
Con este panorama apareció nuevamente Hugo Chávez, ahora como candidato presidencial, mientras los partidos políticos tradicionales se confabulaban para evitar desesperadamente su triunfo.

15.11.08

Medios en la mira de Serrano


La lectura del reciente libro de Pascual Serrano, Medios violentos. Palabras e imágenes para el odio y la guerra, me recordó una conversación que sosteníamos unos amigos sobre el periodismo hace un par de años cuando de repente alguien soltó una expresión que dejó a todos atónitos: “Telesur me asusta”.

Y tenía razón en sentir preocupación aquella persona, como seguro lo sintieron muchas otras más desde que apareció este canal multiestatal hace apenas tres años, porque por primera vez en América Latina se trasmitía un noticiero y una programación con imágenes diferentes a las que estaba acostumbrada a ver, con noticias e historias desde una óptica totalmente opuesta al consenso ideológico liberal que prevalece en los medios nacionales, réplica de aquellos que producen las grandes cadenas internacionales.

Medios violentos es una radiografía muy bien documentada de cómo los medios de comunicación locales y globales van ocultando la realidad a través de mentiras y manipulaciones con el objetivo de preparar a la población para la guerra o para adormecer sus conciencias. Para ello nos relata cómo en Ruanda los dueños de medios de comunicación incitaron a la población a cometer genocidio; la cizaña generada en Yugoslavia para promover la guerra de los Balcanes o mirar para otro lado silenciando las atrocidades cometidas contra los inmigrantes, banalizando la muerte al mostrar cifras y más cifras sin dar ninguna explicación ni contexto de cómo empezó todo.

Serrano se ha convertido en un detector de mentiras de medios. Siempre atento, no sólo a los contenidos, sino también a las formas en que son presentadas las informaciones para manipular a la población. En España, por ejemplo, en un sondeo de opinión dio como resultado que reconocían en un alto porcentaje al presidente venezolano Hugo Chávez y a Fidel Castro de “autoritarios” (91%) y “violentos” (88%), mientras declaraban desconocer el tratado constitucional europeo (45%). Pero estos resultados son lógicos, nos hace la observación Serrano, “los medios habían destinado mucho más espacio y tiempo a satanizar a Chávez que a explicar la Constitución Europea (…). Habían, por tanto, cumplido su objetivo, lograron convencer de que Chávez era violento y autoritario, aunque para ello dejaran olvidado informar sobre la Carta Magna europea.”

Al final nos presenta una “Bibliografía recomendada y/o utilizada” a la que incluiríamos los libros de Pierre Bourdieu: Sobre la televisión (Anagrama, 1996) y Pensamiento y acción (Monte Ávila Editores, 2006), donde se desmontan los mecanismos de censura invisible y de cómo se instauró una lengua sin saber exactamente de lo que están hablando cuando dicen “globalización”, “gobernabilidad”, “nueva economía” o “tolerancia cero”, a la que llamó “La nueva vulgata planetaria”.

Medios violentos. Palabras e imágenes para el odio y la guerra no sólo desenmascara la supuesta candidez de los medios de comunicación que pregonan la paz y la concordia, cuando más bien azuzan la guerra, el odio, la xenofobia y el racismo, sino que también realiza “una propuesta para estudiar” que seguro podría traer a una discusión sobre el papel de los medios públicos y privados en nuestra sociedad.

3.11.08

Venezuela en elecciones

Las elecciones regionales venezolanas que se realizarán en este mes de noviembre, no sólo atrae la atención nacional sino también la de los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos (EEUU), especialmente la dupla republicana McCain-Palin.

La guinda la colocó recientemente John McCain al criticar las políticas económicas del gobierno venezolano, pero extrañamente no hace referencia sobre la ola de suicidios en EEUU generado por la crisis capitalista. Esta vez, no son los dueños de bancos quienes deciden quitarse la vida, como lo hicieran en las crisis de inicio del siglo pasado, sino quienes han perdido sus viviendas y sus empleos, el lado más delgado de la cuerda.

“En California, un administrador de inversiones desempleado pierde una fortuna y en un acto de desesperación mata a su familia y se suicida. En Ohio, una viuda de 90 años de edad se pega un balazo en el pecho al ver que llegan alguaciles con una orden de desalojo de su modesta vivienda”, así comienza un cable de la agencia Associated Press (AP) del 14 de octubre pasado.

16.10.08

La integración del sur

por Raúl Cazal

Las grandes firmas que recientemente fueron a la quiebra o adquiridas por otras, estaban “muy preocupadas” por nuestra economía, y no dejaban de vaticinar la debacle en Venezuela utilizando los medios de comunicación a su alcance, pero se olvidaron de mirar sus propias acciones y cuando lo hicieron, ya era tarde. El 15 de septiembre Lehman Brother anunció su quiebra a primeras horas de la mañana, mientras que Merryl Linch era absorvida por el Bank of America. Ahora estos medios tendrán que buscar nuevas fuentes para pronosticar las futuras catástrofes en nuestros países.

Si bien es conocido el silencio mediático cuando gobiernos progresistas logran algún acuerdo o avance en sus procesos sociales, políticos y económicos, la novedad ahora es que estos medios también hacen mutis sobre temas periodísticos sumamente importantes, como la crisis inmobiliaria que arrastró al sistema financiero estadounidense, por decir lo menos.

15.9.08

Rastros en los apuntes de Botero

Escribir en Colombia sobre la violenta realidad que vive ese país desde El Bogotazo hasta nuestros días podríamos decir que es un acto de valentía, pero quien escriba sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) o narrar el testimonio de alguno de sus hombres o mujeres, corre graves riesgos, definitivamente. De estos riesgos vitales gusta el periodista Jorge Enrique Botero, además de navegar entre las aguas del periodismo y la literatura, que ha sido una constante en cada entrega.

Simón Trinidad. El hombre de hierro es un libro hecho a pulso de apuntes de un reportero que descubrió la “fascinación de perseguir rastros”, como gusta decir Botero en las páginas iniciales. Y por esa fascinación logra retratar a un hombre sin muchos artificios para que los ideales y convicciones de quien logró salvar su vida uniéndose a las Farc, una vez que se enteró que estaba en una lista para ser asesinado por ser militante de la Unión Patriótica, sea lo que perviva en el libro mientras en cada testimonio cuela la historia convulsionada de Colombia.

Este libro así como los dos anteriores, que podría reunirse como una trilogía o una saga, puesto que no creemos que sea el último, Botero nos documenta que en Colombia hay un conflicto social y una guerra, que existe un ejército guerrillero que vive en las condiciones que le permite la selva. Que tras ellos hay hombres y mujeres de carne y hueso, de sueños y esperanzas, pero sobre todo, que son tan colombianos como los que no viven esa realidad.

Con esta premisa nos entregó el primero, Espérame en el cielo, capitán (2005), que relata en cánon literario la crónica de un soldado que nunca quiso serlo, que fue obligado a ir al frente por el ejército colombiano y es detenido por las Farc después de un enfrentamiento. Pero en plena selva, y en las mismas condiciones en que se encuentra él, conoce a quien le profesaría amor eterno, su Capitán. Mientras que el segundo, Últimas noticias de la guerra (2006), escrito también como si fuera una novela, revela una primicia periodística: el nacimiento de Emmanuel, hijo de Clara Rojas con un guerrillero de las Farc en medio de un candelero.

Para Botero no basta con decir que Simón Trinidad es un hombre de hierro, tiene plena conciencia de reportero de demostrar aquello que en principio es una anunciación y para ello reune en las 355 páginas los testimonios recavados en entrevistas realizadas a los amigos de infancia y familiares, regresa a la selva para tener el relato de la bellísima Lucero (la compañera de Simón Trinidad) y Raúl Reyes, entre otros.

En cada capítulo se encuentra la figura de Simón Trinidad mientras se cruzan selvas, pueblos y ciudades de Colombia hasta la asistencia al tribunal donde es juzgado en Washington, Estados Unidos (EEUU). Allí, Botero rindió declaración como testigo de la fiscalía estadounidense, pero nunca olvidó su papel de periodista y eso le permitió, apunte tras apunte, como si pensara que eso podría ser un género, muy parecido a un diario, escribir un libro donde no muestra a buenos ni a malos, sino a las personas que juegan un papel en la vida, el que les dicta su conciencia.

Tomado de Le Monde diplomatique. Edición venezolana. Septiembre, 2008. Número 1.

11.9.08

La elección de Venezuela

por Raúl Cazal
Le Monde diplomatique. Edición venezolana

En Venezuela se viven, en principio, dos realidades. Una, que podríamos decir que es muchas al mismo tiempo, de un país que vive un proceso de transformación y de participación de la población para lograr un cambio, no sólo en las relaciones sociales, políticas y económicas, sino en una verdadera independencia y otra, la que difunden los medios de comunicación privados.
Si una de las premisas que tiene el periodismo es que en una guerra la primera víctima es la verdad, en épocas de elecciones podemos asegurar que sucede de igual modo. En Venezuela, volveremos a presenciar una guerra mediática en los próximos meses hasta que se lleve a cabo el 23 de noviembre los comicios de gobernadores y alcaldes. Hace apenas menos de un año se consultó la Reforma Constitucional presentada por el presidente de la República, Hugo Chávez, y ésta tuvo una aprobación de 49,29% del electorado, que viene a ser un apoyo contundente a la gestión y propuestas del Presidente si tomamos en cuenta que en vísperas a la elección el gobierno se tuvo que enfrentar a un descomunal desabastecimiento, acompañado de una campaña que desvirtuaba la propuesta presidencial en los medios por parte de la oposición política.

9.9.08

Historia del hombre que creía ser Salvador Allende

Un hombre nace un día y crece

imaginando ser

Salvador Allende


Camina por el mundo

y su presencia va iluminando

los ojos de los olvidados


Un día en un mitin en San Carlos

me dijo: “Dirija el Himno Nacional camarada”

Entonces con un vuelco en el corazón

sentí que realmente podía ser Salvador Allende

Y los obreros y campesinos que lo vitoreaban

alzando el puño lo pensaron también


El hombre imagina que se llama Salvador Allende

y por eso está aquí

Para lavar el rostro de los pobres

y enseñarnos lo que es

la dignidad y el honor


Yo sé que Jesucristo anduvo alguna vez

conversando con Salvador Allende

Aunque no eran muy amigos creo

Los hermanaba el amor humano

Y el presentimiento de la muerte

a manos de traidores


Empecé a creer que este hombre

que se imaginaba ser Salvador Allende

podía ser verdaderamente

Salvador Allende


Entonces

El 11 de Septiembre de 1973

Mientras los asesinos asaltaban La Moneda en llamas

y la sangre del Presidente corría por las escaleras

y salía a la calle y cubría todas las montañas de Chile


Supe que aquel hombre que nació

imaginando ser Salvador Allende

Era sin la menor duda

El Compañero Salvador Allende.

Waldo Bastías*




* Poeta chileno.