
por Raúl Cazal
Cuando se bifurcan las palabras poesía y revolución, aparece en el centro —como si fuera su turno— el nombre de Roque Dalton, poeta salvadoreño de profunda sensibilidad ante la injusticia y la desigualdad, por la que vivió cárcel y torturas, sentencias de muerte y exilios.
Militó en el Partido Comunista salvadoreño después de desechar la doctrina socialcristiana tras una entrevista periodística que realizó al muralista mexicano Diego Rivera. En ese tiempo estudiaba Derecho en la Universidad Nacional de Chile, en 1953. Sólo pretendía cumplir con su deber, pero encontró a Rivera “en uno de sus malos momentos”.
“Empezó a responderme cortésmente las preguntas hasta que no sé por qué se le ocurrió preguntarme mi filiación política, entonces yo le dije que era socialcristiano. Entonces él me preguntó, con aquella cosa exuberante que tenía, que cuántos años tenía yo. Yo le dije que dieciocho años. Me preguntó si yo había leído marxismo, yo le dije que no, entonces me dijo que tenía yo dieciocho años de ser un imbécil, y me echó”, rememoró Dalton en una grabación para Radio Habana Cuba que fue trasmitida en 1963.