13.4.12

La retoma de VTV estuvo acompañada del pueblo


Las movilizaciones populares de los días 12 y 13 de abril de 2002 en contra del golpe de Estado en Venezuela no estaban siendo transmitidas por los medios audiovisuales. El pueblo que respaldaba al presidente constitucional Hugo Chávez no tenía un medio de comunicación por donde expresar su descontento porque los golpistas habían logrado apagar la señal del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV, canal 8), por donde había librado una batalla comunicacional desigual.

“Apenas contábamos con cuatro cámaras y media. Media porque una de ellas no tenía sonido”, relata Rubén Hernández, quien acompañó a Jesús Romero Anselmi, presidente de VTV, hasta el momento en que perdieron la transmisión del canal a las 10 de la noche del 11 de abril y cuando la recuperaron dos días después.

Al segundo día del golpe de Estado, los gobiernos de George W. Bush, EEUU, y José María Aznar, España, ya habían enviado saludos y buenos augurios a quienes habían usurpado la presidencia. Los periódicos desplegaron editoriales, artículos y avisos publicitarios que respaldaban a quien se había autoproclamado como Presidente de la República, Pedro Carmona Estanga, que eliminó todos los poderes constitucionales y se los adjudicó, como reseñó el periódico Últimas Noticias en su portada del 13 de abril con un Carmona sonriente: "Plenos poderes".

Romero Anselmi junto con Hernández decidieron rescatar VTV y se pusieron de acuerdo después de llamarse por teléfono a las 5 y 30 de la mañana de ese sábado. Pasaron frente al canal para ver cómo estaba custodiado y verificaron que tenían apostados frente al edificio de la televisora a dos policías metropolitanos. Siguieron hacia la esquina y allí se encontraron a los documentalistas Francisco Gozon y Ángel Palacios que también llegaron con la misma idea.

–¿Tienes algún fuco (arma)? –le preguntó Hernández a Palacios después del saludo y la alegría compartida por las coincidencias en retomar el canal.

–Cargo la cámara –respondió Palacios.

Decididos a enfrentar a los policías con cámara en mano, se dirigen hacia las puertas del canal y en eso llegan seis autobusetas llenas de gente que venía de Petare (este de Caracas), con la misma intención: restituir la señal del VTV. También confluyeron con ellos dos fiscales, que junto con Romero Anselmi, discutían con los policías para que les abrieran paso. Los dos fiscales eran Sader Chanto, director de Delitos Ambientales de la Fiscalía, y Danilo Anderson, su segundo a bordo.

El Palacio de Miraflores también estaba rodeado de gente que desde diferentes lugares de la ciudad se desplazaron al centro de Caracas, unos a pie otros en vehículos, algunos portaban banderas y pancartas que pedían ver a Chávez.

–Si agarramos el 8, resolvemos el problema –dijo Aristóbulo Istúriz dentro de Miraflores convencido de que al tomar canal se lograba restituir lo que habían quebrado los golpistas e informar a la población, no sólo nacional, sino internacional, de que en Venezuela el presidente Chávez no había renunciado y que estaba secuestrado; pero también estaba en conocimiento de que existía un problema técnico en la planta televisora, además de que estaba tomado.

Y realmente existía un problema técnico. El 11 de abril, el entonces gobernador del estado Miranda, Enrique Mendoza, dijo desde un canal privado que la señal de VTV iba fuera del aire. Y la orden se cumplió. A la media noche llegan fuerzas policiales del estado Miranda acompañadas de periodistas y camarógrafos de la televisora Globovisión. Una hora antes había salido del canal Jesús Romero Anselmi, el único que quedaba.

Cuando llegó la policía a tomar VTV, adentro estaba Palacios, pero se mimetizó con su cámara en mano. Él había acudido al llamado de Romero Anselmi para que le enviaran imágenes de lo que estaba sucediendo porque desde las 4:00 de la tarde ya no tenía operarios, ni ningún tipo de personal.

–Yo conozco de cámaras, de televisión, de cine, pero de un control master de una planta televisora, nada –dice con gracia Hernández ante el infortunio, hasta que logra poner al aire un programa en donde entrevistaban al padre Vives Suriá y un documental de la Esquina de Pajaritos. Ahora sólo le faltaba conocer cómo enlazarse con la microondas que estaba en Miraflores.

Hernández sale corriendo en dirección para la oficina de Presidencia de VTV. Cuando se consigue a “Chucho” –como cariñosamente era conocido Jesús Romero Anselmi–, le cuenta los logros.

–Qué bueno. Sólo que ahora estamos presos –le responde sin perder el humor Romero Anselmi.

El capitán de la Guardia Nacional Alonso José Rodríguez Monroy, que debía custodiar el canal junto con sus soldados se retiró con la excusa de que venía una fuerza de fuego importante, no sin antes pedir hablar ante las cámaras y así lo hizo, sólo que nada más salió el audio porque Hernández tomó la precaución de quitar la visión.

La última imagen que salió por VTV fue la del entonces diputado Juan Barreto, después de varios intentos que realizaban desde el canal en contacto con Teresa Maniglia para enlazar la microondas instalada en Miraflores.

El 13 de abril, Hernández volvió a estar frente a los controles del máster de la televisora, sólo que esta vez todo estaba desenchufado, cables picados y regados por el suelo. Los que allanaron el canal lo dejaron como lo había anunciado por televisión el gobernador Mendoza (actualmente diputado de la Asamblea Nacional).

“Tuvimos que conseguir un cable tan largo como para conectar una cámara con la ponchadora del máster. Fue así como pudimos lograr restablecer la señal de VTV”, relata Hernández.

Las primeras imágenes son las de Jesús Romero Anselmi junto con los fiscales Chanto y Anderson. Luego se incorporan Barreto y el periodista Vladimir Villegas. La señal se va momentáneamente porque alguien tropieza el cable y se desconecta. De ahí en adelante, Romero Anselmi toma la previsión de colocrse detrás de la cámara para sostener el cable y que no se vuelva a desconectar.

A las afueras del canal se mantenía la manifestación en respaldo al presidente Chávez, ávida de conocer lo que pasaba porque los canales privados sólo transmitían dibujos animados y películas. Nadie se movió de allí hasta ver las imágenes de VTV al aire y se mantuvieron luego, para resguardar el canal 8.
Publicar un comentario