19.10.06

La novela negra como obsesión

La novela negra ha generado un inusitado interés en escritores venezolanos. Algunos lo venían cultivando desde hace años, mientras que otros, seguramente, lo hacían en secreto.

Traigo a colación este tema porque hoy se presenta el más reciente libro de Ana Teresa Torres, Nocturama, que según reza en la contratapa, “puede leerse como una hermosa y terrible alegoría de estos tiempos, en cualquiera de nuestras grandes capitales, condenadas a su propia destrucción; como una novela negra, en el que el personaje despierta sin saber quién es y qué hace es medio de esa ciudad sin nombre…”.

Debo admitir, antes de continuar, que no he leído profusamente este género literiario que apasiona a tantos lectores y que reúne anualmente a escritores en la Semana Negra de Gijón, España.

Por ello, éste es sólo un recordatorio personal de algunas obras que me quedan por leer y que guardo cierto interés, a saber: Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño y las obras de Raymond Carver.

Hace más de una década leí La pesquisa, de Juan José Saer –obra que me hizo lector de este autor–, y ahora estoy con la primera novela que escribió Paul Auster y que firmó bajo el seudónimo de Paul Benjamin, Jugada de presión.

Esta novela de Auster me recuerda a la película China Town. Al parecer, es un homenaje a los clásicos de la novela negra norteamericana. Es decir, que con leer este libro, uno se ha leído una buena parte de ese género. Eso espero.

Hace unos días el periodista Héctor Bujanda recibió el premio “Adriano González León” por su obra “La última vez” y respondió a periodistas que su novela está inscrita en ese género.

Eloi Yagüe también obtuvo el premio “Salvador Garmendia” por su novela “Cuando amas debes partir”. Este ha obtenido en 1998 el premio “Juan Rulfo” en la mención Semana Negra, otorgado por Radio Francia, por el cuento “La inconvenencia de servir a dos patronos” y que se encuentra en el libro Esvática de sangre.

Alfadil Ediciones, ahora Editorial Alfa, promueve la colección Alfa 7, donde se encuentran obras de los escritores Marcos Tarre Briceño, Aléxis Rosas, José Pulido, Luis Medina, Roberto Echeto, Alberto Arvelo Ramos y Ana Teresa Torres.

No se si esto es un indicio favorable para este género en Venezuela, como tampoco sabría decirles si en nuestro patio se está cultivando la novela negra entre lectores y escritores. Amanecerá… y veremos.
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